

A doce días del balotaje del 21 de junio, la campaña presidencial colombiana giró hacia una polémica que sacudió el ambiente político: los candidatos Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella se cruzaron acusaciones públicas sobre supuestos planes de autoatentados con fines electorales, sin que ninguno presentara pruebas concretas.
Las autoridades consultadas hasta el momento aseguraron que no cuentan con ningún elemento que permita verificar las versiones difundidas por ninguna de las dos campañas.

La denuncia de Cepeda sobre supuesto autoatentado controlado
El primero en hablar fue el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, quien alertó a través de la red social X sobre un supuesto operativo que, según dijo, terceros le habrían comunicado. De acuerdo con su versión, dentro de la campaña rival se estaría diseñando un autoatentado controlado para torcer la percepción de los votantes antes de la jornada definitiva.
Anunció que trasladaría esa información a la Fiscalía General y a la Unidad Nacional de Protección (UNP), para que evaluaran si era necesario reforzar el esquema de seguridad de De la Espriella y su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo.
La respuesta de De la Espriella
La réplica llegó por la misma vía. De la Espriella afirmó que a su equipo también había llegado una historia similar, pero apuntando en dirección contraria. Explicó que eligió no difundirla por la gravedad que implica hablar de amenazas contra candidatos y por el costo histórico que la violencia política le ha cobrado al país. En ese contexto, recordó el primer aniversario del atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay, quien terminó falleciendo el 11 de agosto de 2025.
El candidato también vinculó la denuncia de su rival con el escenario electoral desfavorable que enfrenta Cepeda. En la primera vuelta del 31 de mayo, De la Espriella se impuso con 10,3 millones de votos (43,78%), mientras que Cepeda obtuvo 9,7 millones (40,98%).
Las autoridades desmienten tener información al respecto
Los organismos de seguridad consultados por El Tiempo fueron categóricos: no existen reportes de inteligencia, alertas ni evidencias que respalden ninguna de las dos versiones. Fuentes de la Fuerza Pública aclararon que, pese al seguimiento permanente sobre posibles amenazas en esta etapa del proceso, ninguna instancia recibió información verificable vinculada a los supuestos planes.
En la reunión de seguimiento electoral más reciente, realizada la semana anterior, estos señalamientos no aparecieron en la agenda ni activaron protocolo alguno. Las autoridades remarcaron que cualquier amenaza debe canalizarse por vías institucionales para ser evaluada correctamente. Hasta el cierre de esta información, ninguno de los dos candidatos había aportado documentos, reportes formales ni identificado públicamente sus fuentes.





