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Lunes 20.10.2014 | 05:05
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De Boca y bianchista, entrenador de rugby y ex juez federal, Guillermo Montenegro dejó su vida en la familia judicial para ser ministro de Justicia y Seguridad de Mauricio Macri. En un principio se resistió a pegar el salto, pero lo convenció su amiga de la vida, Gabriela Michetti. "No me arrepiento", le asegura hoy al El Cronista WE.

l En las últimas semanas, Berni admitió que la inseguridad no es un invento de los medios e Insaurralde dijo que es una cuenta pendiente. ¿Hay un cambio de actitud del Gobierno porque perdieron votos?
- Las campañas electorales te hacen estar en contacto con la gente, e identificás los problemas más claramente. El Gobierno se dió cuenta de que hay un problema serio en el tema de la inseguridad.

l ¿Por eso la Presidenta firmó un decreto para coordinar fuerzas de seguridad a nivel nacional, después de las PASO?
-Todo lo que se haga para generar diálogo y que la gente viva mejor, nosotros vamos a acompañar.

l ¿Hay una fecha de reunión para la coordinación?
-No. Hasta ahora no. No puntualmente de este plan, sí de trabajo semanal, con Berni hablo una vez por semana mínimo y me junto cada 15 días.

l ¿Por qué cree que el Gobierno negó estos años la existencia de un problema de inseguridad?
- Porque decidió esconder el problema adentro del cajón y creyó que la bomba en el cajón no iba a explotar. Y explota igual. Si se admite el problema, se puede ver que hubo variaciones en cuanto a la comisión de delitos en los últimos años, como por ejemplo que la cantidad de extranjeros que cometían delitos hace 10 años aumentó, ahora es muy superior.

l ¿Qué estadísticas tiene al respecto?
- En un número crudo, el último procedimiento que hizo la Policía Metropolitana en la Villa 31, de 12 detenidos, 8 eran extranjeros.

l Lo van a tildar de xenófobo...
- Pero esto no tiene nada que ver con las políticas migratorias. Entiendo, y así asumimos, que somos un país de puertas abiertas y esto está bien. Pero que tengas las puertas abiertas no quiere decir que pueda entrar cualquiera, son cosas diferentes. Si se empieza a tener un problema visualizado, hace 10 años no habían bandas de colombianos que se mataban entre sí, no tenías bandas de venezolanos que cortaban las gomas de los autos en los peajes para después robarlos, no tenías argentinos que llevaban la droga, eran los que tomaban las cápsulas de droga y los jefes eran dominicanos. Negar esto, es negar un hecho que se confirma revisando las investigaciones judiciales y policiales.

l ¿Y esta situación está relacionada con el avance del narcotráfico en el país?
- Hasta ahora el tema del narcotráfico no ha sido encarado. En la región hay una lucha contra el narcotráfico, como la encaró Colombia, o cómo la encara Brasil, Chile. La lógica es que el delito migre, y van a buscar un lugar donde haya facilidades y si hay facilidad en el ingreso fronterizo, si no hay un buen sistema de control migratorio, y nuestras fuerzas policiales están en una situación crítica en muchos lugares, incluso por la falta de capacitación, entrenamiento y pago de sueldos... el tipo que organiza el narcotráfico, va a buscar un lugar que le sea cómodo, y lamentablemente y la estadística lo demuestra, hoy la Argentina es un lugar cómodo para el narcotráfico. Hoy tenemos un problema, estamos en condiciones de resolverlo si entendemos que tenemos un problema, si no, no lo vamos a resolver. Hace 20 años era un país de tránsito, hoy somos un país de producción.

l ¿Hay conversaciones para transferir la Policía Federal a la Ciudad?
- Es uno de los principales reclamos, y en esto fue muy claro Mauricio Macri en cuanto a lo que es el área de seguridad metropolitana de la Policía Federal, que es básicamente lo que es comisarias, se pide el traspaso. En ese momento tuvo una reunión con Alberto Fernández, jefe de Gabinete de Néstor Kirchner, y le dijo que del tema policías no se habla. Cuando salió del almuerzo, me llamó y me dijo: “Hay que hacer la Policía”. Y a partir de ahí se tomó la decisión.

l ¿Garré no le contestaba el teléfono?
- Con Nilda Garré no había diálogo ni posibilidad de coordinar operativos en conjunto. Al margen de no contestar el teléfono, no había una decisión clara del Gobierno de preocuparse y ocuparse de los temas de seguridad. Hoy hay una preocupación y yo creo que tiene que ver con una decisión política por las consecuencias que genera no haberse ocupado de la seguridad en estos últimos 10 años, no sólo en este Gobierno, sino por una ausencia de preocupación del Estado argentino en los últimos 20 años. Acá hay que tener claro que los grandes responsables de la inseguridad en nuestro país son los políticos, sino le estamos echando la culpa a quien no la tiene, y nosotros tomamos las decisiones. El Gobierno nacional es el mayor responsable porque es el que tiene a su cargo no solamente ordenar el sistema de seguridad nacional, sino coordinar con todas las fuerzas locales, incluso armar un sistema de fortalecimiento judicial. Me parece que ahí está la responsabilidad clave de la falta de diálogo para lograr consensos y ponernos de acuerdo para discutir la seguridad de acá a 20 años.

l ¿Berni generó un mejor clima en Seguridad?
-La posibilidad de coordinar el trabajo ya es importante y los resultados son buenos. La verdad, que uno de los fantasmas que existían era que iba a terminar siendo una batalla de policías, que se iban a matar entre ellos. Van casi cuatro años compartiendo las calles, no solamente con Policía Federal, sino también con Gendarmería y con Prefectura y ocurrió todo lo contrario. El policía es policía, es servidor público y su problema es la lucha contra el delito. Si es gendarme, prefecto o policía federal casi te diría que es por accidente, por tener un conocido en tal fuerza. l Le cae bien Berni...
- Berni tiene una forma de encarar los problemas que es ponerse al frente. Cuando la coordinación le mejora la calidad de vida a la gente, si la persona que me ayuda es Berni o es el Pato Donald, bienvenido. En este caso puntual, tengo la posibilidad de que Berni sea el interlocutor, y al sistema de seguridad en la Ciudad de Buenos Aires le hace bien.

l Cuando cortan la Illia, se pasan la pelota y Berni dice que la Metropolitana es ineficiente, y ustedes dicen que le corresponde a la Policía Federal. ¿A quién le corresponde levantar el piquete?
- A la Policía Federal.

l ¿Por qué la Metropolitana no puede hacerlo?
- Porque no tiene la capacidad operativa. No es un diseño de policía de esas características. De hecho, si la Ciudad no hubiera tomado la decisión de hacer una policía, y ellos hoy todavía tienen la misma cantidad de efectivos y más que cuando nosotros iniciamos y tiene un cuerpo específico de guardia de infantería que puede llegar a realizar ese tipo de trabajo y están ubicados en la Ciudad de Buenos Aires. No lo hacen porque no quieren, porque cuando hay un corte en la provincia de Buenos Aires, va Gendarmería. Entonces, ¿por qué no va la policía?

l ¿Por qué? ¿Porque es Macri?
- No tenga dudas. Esta es una discusión política. Lo malo de llevar una discusión política a este lugar es que el rehén de esta discusión termina siendo la gente. Yo no puedo tomar una decisión de llevar adelante un trabajo que no estoy en condiciones de hacer, y además sabiendo que otro está en condiciones de hacerlo y no lo hace para generarle un malestar a la gente porque vive en la Ciudad de Buenos Aires. Estas cosas hay que discutirlas dentro de una mesa de seguridad…

l El Gobierno está haciendo sondeos sobre si el Ejército tiene que ayudar o no en temas de seguridad. ¿Cuál es su postura?
- Las Fuerzas Armadas no están preparadas para cuestiones de seguridad, es más, le diría que la Gendarmería tampoco está preparada dentro de una ciudad urbana. La Gendarmería se capacitó para cuidar las fronteras. Me parece una buena medida traerlos, sabiendo que es un parche, no puede ser la solución definitiva, sino tenés que cambiar la forma de entrenar a los gendarmes, y se los capacita en seguridad en una ciudad, no en cuidar una frontera.

l Usted fue un hombre de la Justicia. ¿Cómo evaluó el proyecto de democratización de la Justicia del Gobierno?
- Creo que una de las mayores deudas que va a tener este gobierno es en materia judicial, y esta demostración de los últimos meses de la llamada "democratización de la Justicia" no era ni más ni menos que un disciplinamiento de la Justicia, para tener el control del Consejo de la Magistratura y a partir de ahí poder tener cortito a todos los jueces, era muy claro. Si analizas, más del 70% de los jueces nacionales y federales fueron designados por este Gobierno. Yo fui un juez federal designado por el gobierno de Néstor Kirchner, la forma de disciplinar era buscar de alguna manera el control de los actos que realicen los jueces, lo cual me parece gravísimo. Porque el Poder Judicial, y los gobernantes lo tienen que entender, siempre va a ser oposición, porque siempre va a controlar los actos de Gobierno, no importa el gobierno que sea, y así debe ser. Es parte de la balanza de la división de poderes que genera la democracia. Pensar que el Poder Judicial tiene que decir todo que sí, no generar ninguna investigación y no poner en crisis ninguna de las decisiones que tomás como gobernante, quiere decir que tenés un Poder Judicial ausente.

l De todas formas, que se esté juzgando a los responsables de sobornos por la llamada ley Banelco 13 años después no habla de un buen funcionamiento de la Justicia...
- Si me dice, ¿tiene que haber una reforma judicial? Absolutamente, estamos de acuerdo. Pero la reforma del Gobierno no era para mejorar el Poder Judicial, era para controlarlo. Si tiene que haber una modificación en el sistema judicial, para que haya más celeridad, para que la justicia llegue más a todos lados, para que se investigue todo de la misma manera, un principio de oportunidad que puede existir en cuánto a qué cosa se investigan y que no, o dar prioridad, diría que sí.

l Usted es bonaerense. ¿Cómo ve desde su lugar de ministro de Seguridad a la provincia de Buenos Aires?
- La provincia de Buenos Aires tiene que tener un reflejo distinto en cuanto a la posición de fuerza que tiene el gobernador para sentarse frente al Gobierno nacional.

l ¿Y cómo lo ve a Scioli sentándose frente al Gobierno nacional?
- A Scioli no lo vi nunca pararse frente al Gobierno nacional, ésta es la realidad. No lo vi a Scioli buscando una solución a largo plazo, sí en buscar respuestas coyunturales. z we

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