

La minera brasileña Vale planea comenzar a levantar un proyecto de producción de potasio en 2017, para compensar la cancelación de su proyecto en Mendoza, Potasio Río Colorado, según informaron fuentes de la empresa a la agencia Reuters. Vale planea invertir u$s 4.000 millones en el noroeste de Brasil.
El proyecto, conocido como Carnalita, es uno de varios de potasa que Brasil quiere ver construido rápidamente para aliviar su dependencia en la importación de fertilizantes.
El gran socio del Mercosur es el principal exportador mundial de carne vacuna, pollo, soja, azúcar, etanol, jugo de naranja y café y depende fuertemente de la compra de fertilizantes para enriquecer sus extensos campos.
El país importa un 90% de su potasa, gran parte de lugares tan lejanos como Canadá, Rusia y Oriente Medio. La potasa es una fuente de potasio, uno de los tres principales nutrientes de suelos, junto con el fósforo y el nitrógeno.
Los planes para satisfacer esa demanda con una mina en Mendoza colapsaron este año cuando la empresa canceló la construcción de la obra aduciendo problemas de tipo de cambio, impuestos, inflación y regulación.
La suspensión del proyecto en la zona de Malargue generó fricciones con Brasil y problemas a las contratistas de una obra millonaria, muchas de ellas pequeñas y medianas empresas.
Vale estima que Carnalita estará operando un poco antes que se agote su mina Taquari-Vassouras en la misma región en el 2017. La mina comenzaría con una capacidad de 1,2 millones de toneladas por año, la más grande de Brasil, en lo que representa alrededor de un 15% de las necesidades de potasa del país.
Los ejecutivos de Vale esperan presentar el proyecto ante el directorio de la minera para su aprobación final en diciembre, y la extensión del proyecto podría cambiar.
La oficina de prensa de Vale declinó confirmar a Reuters los plazos o el presupuesto del proyecto Carnalita, y dijo que los detalles todavía no han sido aprobados por la junta directiva.










