Olvidarse el documento, perderlo en pleno viaje o no tener todavía la Real ID dejó de ser, necesariamente, el fin del plan de volar. La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) habilitó una alternativa paga para quienes llegan al control sin un documento aceptable: el proceso Confirm ID, que por 45 dólares permite intentar verificar la identidad y abordar un vuelo doméstico.
Confirm ID: la alternativa de verificación de identidad de la TSA
Confirm ID es el procedimiento de verificación de identidad que la TSA ofrece, a cambio de una tarifa de 45 dólares, a los viajeros que se presentan en el control de seguridad sin una identificación aceptable. Comenzó a aplicarse el 1 de febrero de 2026. Quien sí lleve un documento válido no necesita pagar nada: la tarifa apunta exclusivamente a quienes no cumplen con el requisito de identificación.
Permite viajar en avión sin pasaporte, Real ID ni otro documento aceptable
La tarifa alcanza a los pasajeros que llegan al aeropuerto sin una Real ID ni otro documento aceptable y que, aun así, quieren volar. Entran en ese grupo tanto quienes todavía no tramitaron la Real ID como quienes olvidaron el documento en su casa o lo perdieron durante el viaje. Entre las identificaciones que la TSA sí acepta, y que, por lo tanto, evitan el pago, están el pasaporte, la tarjeta de Global Entry y la identificación militar, entre otras.
Cómo funciona
El proceso se puede pagar por anticipado, en línea a través de los canales oficiales de la TSA, o directamente en el aeropuerto. Una vez abonado, el viajero se presenta en el control con el comprobante y queda sujeto a una verificación de identidad adicional y a medidas de inspección reforzadas. La propia TSA advierte que todo esto lleva tiempo: el trámite puede demorar 30 minutos o más, por lo que conviene llegar con margen de sobra para no perder el vuelo.
Un dato clave sobre la tarifa: no es reembolsable, y cubre al viajero por un plazo de diez días, de modo que un viaje corto de ida y vuelta no obliga a pagarla dos veces.
Qué pasa si la TSA no puede verificar tu identidad
Pagar los 45 dólares no es un pase garantizado para abordar. Lo que se abona es el proceso de verificación, no el resultado. Si la TSA no logra confirmar la identidad del viajero, se le niega el ingreso al control de seguridad y, por lo tanto, no puede volar. En otras palabras, la tarifa da la posibilidad de intentar la verificación, pero el ingreso depende de que esa verificación sea exitosa.