

Sigmund Freud, recordado hoy como el padre del psicoanálisis, dedicó una obra completa al estudio de los chistes y la relación que tienen con el inconsciente.
En 1905 publicó Jokes and Their Relation to the Unconscius, un trabajó en el que analizó por qué determinadas bromas provocan risa y qué relación pueden tener con pensamientos, deseos y emociones que normalmente permanecen reprimidos.
La idea detrás de su teoría permite entender por qué un chiste puede decir algo que sería difícil expresar de manera directa. Para Freud, el chiste funciona como una suerte de disfraz, permitiendo presentar ideas de forma indirecta y, al mismo tiempo, revelar aquello que se intenta mantener fuera de la conciencia.
Qué decía Freud sobre los chistes y el inconsciente
Freud distinguió tres situaciones relacionadas con la risa: los chistes o el ingenio, lo cómico y el humor
De acuerdo con la interpretación presentada por la Stanford Encyclopedia of Philosophy
- En el chiste (der Witz), la energía liberada está relacionada con el esfuerzo utilizado para reprimir determinados sentimientos
- En lo cómico, la energía está vinculada al trabajo necesario para pensar
- En el humor, se relaciona con la energía empleada para experimentar emociones
En el caso específico de los chistes, Freud consideraba que esa energía utilizada para mantener reprimidos determinados contenidos podía quedar momentáneamente disponible y expresarse mediante la risa.

Por qué los chistes revelan una verdad, según Freud
Para el neurólogo, los contenidos que más frecuentemente se reprimen están relacionados con el deseo sexual y la hostilidad. Por eso, consideraba que michos chistes y comentarios ingeniosos giraban en torno a estas temáticas.
Bajo su mirada, una broma puede permitir que una persona exprese indirectamente algo que, en circunstancias normales, tendría problema de expresar de manera directa.
De esta forma, la teoría freudiana permite comprender al chiste como una forma de realizar afirmaciones sobre personas, acontecimientos o situaciones en general sin hablar de ellas explícitamente.
La frase “todo chiste, en el fondo, encubre una verdad” atribuida a Freud resume entonces una idea central del análisis presentado en su obra.













