

Hace ocho décadas se enfrentaron en los campos de batalla del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial. Hoy, Estados Unidos y Japón son socios militares estrechos, y acaban de demostrarlo con una de las mayores maniobras conjuntas de su historia reciente: el 19 de octubre dieron inicio al ejercicio Keen Sword 2027, que moviliza decenas de miles de efectivos y hasta un portaaviones nuclear.
Estados Unidos y Japón lanzaron Keen Sword 2027: de qué se trata esta alianza
Keen Sword es un ejercicio militar bilateral entre Estados Unidos y Japón que se realiza cada dos años. La edición que acaba de comenzar, identificada como Keen Sword 27, es la decimoctava desde que la serie arrancó en 1985, y se desarrolla entre el 19 y el 29 de octubre de 2026, a lo largo de once días. La ceremonia de apertura tuvo lugar en la isla de Ishigaki, el punto más occidental del territorio japonés.
Participan alrededor de 56.000 efectivos en total: unos 45.000 de las Fuerzas de Autodefensa de Japón (JSDF) y cerca de 11.000 militares estadounidenses. Según el comunicado oficial del Estado Mayor Conjunto japonés, del lado de Japón se suman además unos 6.100 vehículos, 40 buques y 260 aeronaves.
La pieza más vistosa del operativo es naval: el portaaviones nuclear USS Theodore Roosevelt (CVN-71), que encabeza el Grupo de Ataque de Portaaviones 9 (CSG-9), llegó a la base naval de Yokosuka junto con el crucero lanzamisiles USS Chosin (CG-65).

Qué se pone a prueba
El ejercicio apunta a aceitar la coordinación entre ambas fuerzas ante distintos escenarios de crisis. Entre las actividades previstas figuran operaciones marítimas, defensa aérea y antimisiles, protección y reparación de instalaciones, logística y reabastecimiento, y evacuación de heridos.
El objetivo de fondo es mejorar la interoperabilidad, el intercambio de información y la coordinación defensiva entre los dos países. De hecho, el componente logístico y la preparación para operar juntos en el futuro son parte central de lo que se pone a prueba.
En qué contexto se desarrolla este ejercicio militar conjunto
Las maniobras llegan en un momento de tensión regional. Según las agencias internacionales, el ejercicio se desarrolla en medio de fricciones entre China y Japón por Taiwán y ante la creciente influencia militar y económica de Pekín en Asia-Pacífico.
Ni Estados Unidos ni Japón plantearon oficialmente que las maniobras estén dirigidas contra China; los mensajes oficiales apuntaron a los valores compartidos, la respuesta ante crisis y la disuasión. En paralelo, se informó que los Marines estadounidenses despliegan sistemas antibuque y de defensa aérea en las islas del suroeste japonés, cercanas a Taiwán.














