

Chevron analiza oportunidades en la Argentina para ampliar su cartera global de gas natural licuado (GNL), en un contexto internacional marcado por la necesidad de diversificar las fuentes de abastecimiento y reducir la exposición a las disrupciones geopolíticas.
La definición fue planteada por Freeman Shaheen, presidente de Global Gas de Chevron, en una entrevista con Reuters durante la conferencia Gastech, que se realizó en Bangkok. “Hay grandes perspectivas en la Argentina con el desarrollo del petróleo crudo y el gas en ese mercado. El Mediterráneo oriental también es un área muy interesante para nosotros”, afirmó el ejecutivo.
En ese marco, la compañía busca ampliar una capacidad global de suministro de aproximadamente 20 millones de toneladas anuales de GNL. El volumen estará compuesto por 16 millones de toneladas provenientes de producción neta propia y otros 4 millones contratados en la costa del Golfo de Estados Unidos, cuyo aporte comenzó a crecer este año.
La estrategia responde a los cambios registrados en el mercado internacional del gas. De acuerdo con Shaheen, la guerra en Ucrania y el conflicto en Medio Oriente interrumpieron flujos de abastecimiento y elevaron la volatilidad de los precios, lo que llevó a los compradores a buscar una mayor diversidad geográfica y contractual.
El potencial de Vaca Muerta
Para la Argentina, el atractivo está vinculado con el crecimiento de la producción de gas no convencional en Vaca Muerta y con la posibilidad de integrar esos recursos a futuros proyectos de licuefacción y exportación. La petrolera ya tiene presencia en la cuenca neuquina y analiza el potencial del país junto con otras regiones, como Australia, África y el Mediterráneo oriental.
Sin embargo, la mención de Shaheen no implica por el momento el anuncio de una inversión específica ni la decisión de construir una planta de GNL en la Argentina. El ejecutivo explicó que las oportunidades deberán competir por capital dentro de la cartera global de Chevron y que los proyectos serán ordenados según su retorno y nivel de riesgo.

“Todo será analizado dentro de nuestra cartera de proyectos y será clasificado según su retorno y nivel de riesgo”, señaló Shaheen. La compañía también considera como factores determinantes las condiciones de capital, el régimen fiscal y la estabilidad regulatoria de cada mercado.
En el plano local, Chevron solicitó el ingreso al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) para el desarrollo del bloque El Trapial. La iniciativa contempla el aumento de la producción de petróleo, obras de infraestructura y el procesamiento de gas asociado, aunque no equivale por sí misma a un proyecto de GNL.
Pionero en Vaca Muerta
Chevron tiene una larga historia en el desarrollo de Vaca Muerta. En 2012, la compañía firmó un acuerdo con YPF para un proyecto piloto en Loma La Lata Norte y Loma Campana. Ese fue el origen de la explotación de la formación neuquina.
A partir de esa experiencia, la compañía quedó posicionada como uno de los socios internacionales que participaron en la primera etapa de desarrollo masivo de los recursos no convencionales de Vaca Muerta.

Ahora, la mención de la Argentina dentro de la estrategia global de GNL abre la posibilidad de que esa presencia se vincule también con el crecimiento de la producción gasífera y con futuros proyectos de exportación, aunque todavía no existe una decisión comunicada sobre una iniciativa concreta de licuefacción.





