Transportadora de Gas del Sur (tgs) firmó con YPF, Pluspetrol y Chevron los primeros acuerdos comerciales para el proyecto de producción de líquidos del gas natural (NGL), una iniciativa para la cual la empresa de midstream pedirá ingreso al Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI) y que demandará una inversión de u$s 3000 millones.

Entre las tres empresas, aportarán cerca del 70% de los volúmenes de gas que procesará la iniciativa, tal cual anticipó El Cronista.

En marzo, durante la Argentina Week que organizó el Gobierno de Javier Milei en Nueva York, Marcelo Mindlin -titular de Pampa Energía, accionista controlante de tgs- y el CEO de la transportadora, Oscar Sardi, anunciaron el proyecto de u$s 3000 millones, cuyo objetivo es monetizar los crecientes volúmenes de gas natural -y de gas asociado a petróleo- que producirá Vaca Muerta.

Tgs -cuya controlante, Ciesa, es compartida 50-50 entre Pampa y la familia Sielecki- desarrollará el proyecto con tos subsidiarias: Procesadora de Gas del Sur (PGS) y Midstream de Gas del Sur (MGS).

Las últimas dos sociedades son los “vehículos de proyecto único” que exige el RIGI para recibir sus beneficios. PGS construirá y operará un gasoducto de segregación de corrientes de gases de 100 kilómetros y una planta de procesamiento en Tratayén, Neuquén, cuya capacidad será de 43 millones de metros cúbicos diarios (m3/d). La inversión estimada de esas obras es de u$s 1100 millones.

Por su parte, MGS construirá y operará un poliducto de 577 kilómetros hasta Puerto Galván, Bahía Blanca, donde hará una planta de fraccionamiento y otra de almacenamiento con terminal marítima. El desembolso previsto es de u$s 1900 millones y generará exportaciones de u$s 1200 millones anuales.

Esta iniciativa resulta clave para resolver uno de los principales obstáculos que podrían limitar el desarrollo de Vaca Muerta y consolidar el crecimiento exportador del país. En particular, permitirá viabilizar el aumento de la producción de crudo y adecuar el gas asociado para su transporte a través de los gasoductos troncales y de exportación”, explicó la empresa, en una nota enviada a la Comisión Nacional de Valores (CNV).

Los NGL son un driver adicional de inversión que genera Vaca Muerta. El gas no convencional es más “húmedo”, en la jerga. Cerca del 30% de su composición es rico para obtener productos como etano, propano y gasolina natural. En cambio, sólo el 10% del contenido del gas “seco”, convencional, sirve para esa producción.

Esta fue la razón principal por la que Compañía MEGA -sociedad entre YPF (38%), Petrobras (34%) y Dow (28%)- invirtió u$s 260 millones en los últimos tres años para construir un nuevo tren de fraccionamiento en su planta de Bahía Blanca. Lo inauguró la semana pasada.

Ahora, para alcanzar el 50% de ampliación de capacidad que le dio esa obra, avanza con el segundo tramo del proyecto: u$s 360 millones hasta 2028, para construir dos plantas de rebombeo -en La Pampa y Río Negro-, junto a otras obras de infraestructura. Así, llegará a procesar 7200 toneladas diarias. Su capacidad era de 5000 y, después de la puesta en marcha del nuevo tren, saltó de 4800 a 5600 toneladas, lo máximo que puede elaborar sin esas plantas de rebombeo. Solicitó RIGI para esta etapa.

Una vez que el proyecto de MEGA esté en pleno funcionamiento, YPF podrá evacuar más de 40 millones de m3/d de gas natural, fundamentalmente, el asociado a la producción de petróleo.

Asi lo aseguró su CEO, Horacio Marín, en el acto de inauguración, realizado el viernes pasado. Fue en ese evento que el ejecutivo develó el ingreso como socio comercial al proyecto de tgs. Entre los dos, confía en canalizar más de 80 millones de m3 diarios, aseguró en su discurso.

“Bahía Blanca es un polo de generación de valor para el gas de Vaca Muerta”, definió.

YPF encabeza, hasta ahora, el ranking por monto de inversión de proyectos presentados al RIGI. Lo solicitó para LLL Oil, iniciativa de producción de petróleo no convencional en la que desembolsará u$s 25.000 millones.

Los otros dos flamantes socios comerciales de tgs también pidieron su ingreso al régimen de incentivos. Pluspetrol lo hizo para el plan de u$s 12.000 millones que tiene en los activos de Vaca Muerta que le compró a la estadounidense ExxonMobil.

Chevron, en tanto, busca los beneficios para el programa de u$s 13.800 millones que ejecutará en El Trapial, yacimiento que le compró a TotalEnergies en 2022 y en el que, entre 2023 y 2026, ya invirtió u$s 500 millones.