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El envejecimiento de la población y los desafíos para financiar las jubilaciones futuras exhibieron una de las principales debilidades del sistema de pensiones mexicano, cuya sostenibilidad obtuvo una calificación de apenas 64 puntos sobre 100, de acuerdo con el Índice Global de Pensiones Marsh CFA Institute 2026.

Aunque México se colocó en la posición 16 de 55 sistemas evaluados a nivel mundial, con una calificación general de 71.2 puntos, la sostenibilidad registró su menor puntuación entre los tres componentes analizados, por debajo de adecuación, que alcanzó 77.2 puntos, y de integridad, con 71.8 puntos.

Esta diferencia de 13.2 puntos entre adecuación y sostenibilidad puso de manifiesto uno de los principales desafíos del sistema pensionario: mantener la capacidad de proporcionar ingresos durante la jubilación ante una población que vive cada vez más años.

De acuerdo con el estudio elaborado por Marsh, firma global de servicios profesionales, y CFA Institute, asociación mundial de profesionales de inversión, la disminución de las tasas de natalidad y el incremento de la esperanza de vida están ejerciendo mayores presiones sobre los sistemas de pensiones a nivel internacional.

En este contexto, el organismo advirtió que las edades tradicionales de jubilación de 60 y 65 años están cada vez menos alineadas con las nuevas realidades demográficas, por lo que consideró necesario introducir mayor flexibilidad en los esquemas de retiro.

Informalidad y sostenibilidad, los principales desafíos

La problemática no es exclusiva de México. En América Latina, los nueve países evaluados obtuvieron una calificación promedio de 62.6 puntos, por debajo del promedio global, debido a desafíos estructurales como la informalidad laboral, las presiones fiscales sobre los sistemas de reparto y las dificultades para financiar las obligaciones pensionarias futuras.

En materia de sostenibilidad, la región alcanzó apenas 52.1 puntos, mientras que en adecuación obtuvo 66.5 puntos, lo que reflejó una brecha entre la capacidad de proporcionar beneficios a los jubilados y la viabilidad financiera de mantenerlos a largo plazo.

Leonardo Lara, líder de Inversiones y Retiro para Marsh México y Latinoamérica, advirtió que los países de la región enfrentan un momento decisivo para fortalecer sus sistemas pensionarios.

“Los sistemas de pensiones de Latinoamérica están en un punto de inflexión. Aunque varios países demuestran capacidad para proporcionar beneficios adecuados, la sostenibilidad sigue siendo el desafío crítico que define el futuro de millones de jubilados”, señaló.

Ante este panorama, el estudio planteó la necesidad de incorporar a más trabajadores del sector informal a los sistemas contributivos, con el objetivo de ampliar la base de aportantes y disminuir la presión sobre los esquemas de pensiones no contributivos.

También recomendó fortalecer los mecanismos de ahorro complementario y desarrollar esquemas que permitan transiciones más flexibles entre la vida laboral y el retiro.

México, entre los mejor evaluados de América Latina

A pesar de los desafíos de sostenibilidad, México se posicionó como el segundo sistema pensionario mejor evaluado de América Latina, únicamente por debajo de Chile, que obtuvo 79.2 puntos y una calificación B+.

El país superó a Uruguay, con 69.7 puntos; Colombia, con 63.3; Panamá, con 62; Brasil, con 57, y Argentina, que se ubicó en el último lugar de la clasificación mundial con 43.7 puntos.

Incluso, el sistema mexicano consiguió una evaluación superior a la de economías desarrolladas como Canadá, que alcanzó 70.6 puntos; Francia, con 70.3; Estados Unidos, con 61.6, y Japón, con 58 puntos.

Lara destacó que México y Chile representan ejemplos regionales de los avances que pueden alcanzarse mediante el fortalecimiento de los mecanismos de ahorro y la formalización laboral.

“La región tiene ejemplos dentro de sí misma, como Chile y México, que prueban que mayor flexibilidad, capitalización complementaria y formalización laboral funcionan”, afirmó.

Sin embargo, advirtió que las reformas deberán acelerarse para evitar que los cambios demográficos reduzcan el margen de maniobra de los gobiernos.

En el ámbito internacional, Países Bajos encabezó la clasificación con 85.8 puntos, seguido de Dinamarca, con 84.1, e Islandia, con 84 puntos.

El Índice Global de Pensiones Marsh CFA Institute 2026 evaluó 55 sistemas de jubilación que representan el 66% de la población mundial y destacó que incluso los países con mejores resultados deberán adaptar sus esquemas de retiro ante el envejecimiento demográfico.

En ese sentido, el estudio señaló que los gobiernos deberán definir objetivos claros para sus sistemas de pensiones, priorizar el financiamiento de las obligaciones futuras y flexibilizar los mecanismos de jubilación para responder a una población cada vez más longeva.