

En menos de un mes, Mario Delgado Carrillo enfrentó una serie de polémicas al frente de la Secretaría de Educación Pública (SEP) que pusieron en duda su capacidad para conducir la dependencia. Diversos conflictos vinculados con el sector educativo generaron críticas sociales, protestas frente al Palacio Nacional, complicaciones en la movilidad y economía del Centro Histórico de la Ciudad de México, e incluso llamados para que deje el cargo.
Las controversias comenzaron el pasado 7 de mayo, cuando el exdirigente nacional de Morena anunció que, por acuerdo del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu), el ciclo escolar 2025-2026 concluiría el 5 de junio debido a las altas temperaturas y a la realización de la Copa del Mundo, lo que implicaría vacaciones de casi tres meses.
La propuesta generó rechazo inmediato entre padres de familia, docentes, organizaciones civiles y empresarios. Las críticas apuntaron a que la decisión se tomó sin consultar a directivos escolares, además de que podría agravar el rezago educativo y generar complicaciones económicas y de cuidado infantil, particularmente para las madres trabajadoras.
Horas después, y ante la creciente polémica, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que la medida únicamente era una propuesta. Aunque inicialmente Mario Delgado insistió en que el cierre anticipado seguía en análisis, finalmente la Conaedu realizó una nueva sesión y acordó mantener sin cambios el calendario escolar.

Días más tarde, durante la conmemoración del Día del Maestro, Sheinbaum descartó rumores sobre una posible salida de Delgado de la SEP y afirmó que el funcionario “hizo un buen trabajo”.
Movilización de CNTE en México
Un nuevo frente de conflicto con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se produjo cuando distintas secciones de la organización anunciaron un paro nacional a partir del 1 de junio para exigir, entre otros puntos, la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, cambios en la reforma educativa y un aumento salarial del 100%.
Sin embargo, la Sección 22 de Oaxaca adelantó las protestas y desde el 25 de mayo instaló un plantón en el Centro Histórico de la Ciudad de México. La movilización derivó en marchas y bloqueos que afectaron la circulación, el transporte público, la actividad comercial y el turismo en la capital.
Aunque varias de las demandas dependen también de la Secretaría de Gobernación y del ISSSTE, la SEP quedó en el centro de las críticas debido a su papel dentro de las negociaciones con el magisterio N°17.
Conflicto en el IPN y toma de Canal Once
Otro problema estalló el 21 de mayo, cuando estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) tomaron las instalaciones de Canal Once en protesta por la agresión contra uno de sus compañeros durante un intento previo por ingresar al canal para emitir un posicionamiento en vivo.
Desde entonces, los estudiantes bloquearon el acceso a personal técnico y administrativo, obligando a modificar la programación habitual de la televisora, incluida la transmisión en vivo de la conferencia matutina presidencial.
Mario Delgado acudió de forma personal a dialogar con los inconformes y buscar la liberación de las instalaciones, aunque no logró acuerdos.
Las protestas estudiantiles surgieron tras denuncias de presunta corrupción, desvío de recursos, deterioro en instalaciones y manejo irregular de aportaciones voluntarias dentro del IPN. Entre sus principales demandas destacan:
- Renuncia del director general, Arturo Reyes Sandoval
- Auditorías a la administración
- Mayor presupuesto para la institución
La presidenta Sheinbaum y el titular de la SEP insistió en que existe diálogo con los alumnos, mientras desde Palacio Nacional se mantiene el respaldo al director del Politécnico.
La UACM exige recursos pendientes
El 27 de mayo estudiantes, docentes y directivos de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) bloquearon durante más de ocho horas las inmediaciones de la SEP para exigir la entrega de 300 millones de pesos correspondientes a presupuestos de 2025 y 2026.
De acuerdo con los manifestantes, esos recursos son fundamentales para garantizar salarios, mantenimiento de instalaciones, servicios básicos e internet para cerca de 20,000 estudiantes.
Los inconformes advirtieron que, de no liberarse el presupuesto y mantenerse el financiamiento en los próximos años, podría verse comprometida la operación de la universidad.
Los cuatro conflictos ocurridos en menos de un mes pusieron a Mario Delgado y a la SEP en el centro de la discusión pública, convirtiendo este periodo en uno de los momentos más complicados para el funcionario desde que asumió la conducción de la dependencia.




