

El Gobierno analiza una reconfiguración en la estructura de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y en el esquema de mando de la Guardia Nacional. El proceso es monitoreado por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, en coordinación con autoridades de Estados Unidos.
El eje de las modificaciones es la Guardia Nacional, una fuerza que -para las autoridades mexicanas- no brinda certezas a la estrategia bilateral. Se trata de una preocupación que García Harfuch viene planteando desde hace meses y que derivó en fricciones con el general Ricardo Trevilla.

En paralelo, se evalúan cambios en regiones militares -en particular en estados del Pacífico- y ajustes en el organigrama de la Defensa. Las definiciones se aceleraron tras la llamada del jueves entre el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el canciller Juan Ramón de la Fuente.
La participación de Estados Unidos en el Servicio Militar de México
Desde Washington se reclama un endurecimiento de las acciones, no centrado exclusivamente en la detención de narcotraficantes, sino en una ofensiva más agresiva contra las redes de lavado de dinero.
En sintonía con esta línea, se dieron a conocer modificaciones en la Secretaría de Marina. Entre las más relevantes figura:
- Creación de una nueva subsecretaría
- Traslado del Cuartel General del Alto Mando a una Región Naval Central
- Transformación del Estado Mayor General de la Armada en una Jefatura de Operaciones Navales, que tendrá bajo su órbita a 45 mandos regionales
Estos cambios cuentan con el respaldo de Estados Unidos. De hecho, trascendió que oficiales estadounidenses ya estarían operando en puestos de mando en México.
Finalmente, la agencia de aviación civil de Estados Unidos emitió una alerta a sus aerolíneas para que extremen precauciones ante la posible presencia de aeronaves militares sobre el espacio aéreo mexicano.




