

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) advirtió que puede revisar a cualquier contribuyente en cualquier momento, como parte de sus facultades de fiscalización. Estas revisiones le permiten solicitar facturas, contratos, registros contables y otros documentos para comprobar el correcto cumplimiento de las obligaciones fiscales.
La aclaración fue difundida por la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (PRODECON), que recordó que estas inspecciones no son excepcionales ni están limitadas a grandes empresas, por lo que personas físicas y morales deben conocer qué información puede exigir la autoridad y cómo prepararse ante una revisión.
Revisión del SAT: cuándo puede fiscalizar a un contribuyente y por qué
El organismo tributario tiene la facultad de revisar el cumplimiento de obligaciones fiscales en cualquier momento, sin necesidad de una notificación previa extensa. Estas atribuciones están previstas en el Código Fiscal de la Federación.

De acuerdo con la PRODECON, las revisiones pueden realizarse para verificar que los ingresos, deducciones y operaciones reportadas coincidan con la actividad real del contribuyente. No se trata solo de detectar evasión, sino de comprobar que la información presentada sea correcta.
Estas facultades aplican tanto para personas físicas como para empresas, sin importar el tamaño del negocio o el régimen fiscal en el que tributen.
Qué documentos puede pedir el SAT en una revisión fiscal
Durante una revisión, el SAT puede solicitar distintos documentos para comprobar el cumplimiento de las obligaciones fiscales, entre ellos:
- Facturas electrónicas (CFDI) que respalden ingresos y deducciones
- Contratos vinculados a las operaciones declaradas
- Registros contables y pólizas contables
- Estados de cuenta bancarios
- Inventarios y registros de pagos
- Documentación que acredite la materialidad de las operaciones
La autoridad puede revisar información correspondiente a uno o varios ejercicios fiscales, sin limitarse a un solo periodo.
De acuerdo con PRODECON, mantener la documentación completa, ordenada y disponible es clave para atender estos requerimientos y evitar observaciones, ajustes o sanciones posteriores.



