El ramal ferroviario Jaramillo–Fitz Roy, en la provincia de Santa Cruz, está en proceso de recuperación después de décadas fuera de servicio y abandono.

El proyecto, impulsado por el Gobierno Provincial, busca reconectar localidades del interior patagónico y posicionar al tren como un eje central de desarrollo productivo y turístico.

La iniciativa no es solo una obra de infraestructura. Apunta a reconstruir una parte fundamental de la historia santacruceña y proyectar el ferrocarril como herramienta de integración territorial en una provincia con enormes distancias internas.

Por qué la recuperación del tren en Santa Cruz es estratégica

El tramo Jaramillo–Fitz Roy atraviesa una zona de alto potencial minero, ganadero y turístico en la Patagonia austral.

El proyecto todavía no tiene cronograma oficial publicado ni monto de inversión, pero se avanzó en el proceso de planificación. Foto (Archivo)
El proyecto todavía no tiene cronograma oficial publicado ni monto de inversión, pero se avanzó en el proceso de planificación. Foto (Archivo)

Durante años, el abandono de la red ferroviaria obligó a depender casi exclusivamente del transporte vial, con los costos logísticos que eso implica para productores y comunidades alejadas.

La vuelta del tren permitiría:

  • Reducir costos de flete para la producción local.
  • Mejorar la conectividad de localidades con escasa infraestructura vial alternativa.
  • Habilitar un corredor turístico en una región que atrae visitantes de todo el mundo.

En este sentido, el gobernador Claudio Vidal promueve una agenda centrada en recuperar infraestructura estratégica como palanca de crecimiento económico, en un contexto donde Santa Cruz busca diversificar su matriz productiva más allá del petróleo.

Reuniones, actores y estado actual del proyecto

El proceso tomó se hizo público cuando la ministra de Producción, Comercio e Industria, Nadia Ricci, recibió al secretario general de La Fraternidad, Walter Tajes, en un encuentro para articular la participación del sector ferroviario en la recuperación del ramal.

En la reunión se trataron tres ejes concretos:

  • El rol del sector ferroviario organizado en la puesta en marcha del proyecto.
  • La incorporación y formación de trabajadores para operar el ramal.
  • La importancia de integrar memoria, producción y proyección a futuro en la estrategia provincial.

Si bien el proyecto todavía no tiene cronograma oficial publicado ni monto de inversión confirmado por el Gobierno de Santa Cruz, las gestiones entre el Ejecutivo provincial y el sindicato ferroviario marcan un avance en la fase de planificación previa a las distintas tareas que se realizarán.

La articulación con La Fraternidad, el gremio que agrupa a los maquinistas de trenes en Argentina, es un paso necesario antes de cualquier licitación o inicio de obra formal. Sin acuerdo laboral, no hay servicio ferroviario posible.

El ramal Jaramillo–Fitz Roy representa, en este marco, una apuesta de largo plazo: un tren que conecte producción, historia y turismo en el extremo austral del país.