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Durante años, tener la mesada llena de electrodomésticos fue sinónimo de practicidad. Cafeteras, tostadoras y pavas eléctricas convivían a la vista como parte del paisaje cotidiano. Sin embargo, esa lógica empezó a cambiar. Hoy, las cocinas modernas priorizan el orden visual, la optimización del espacio y soluciones que permitan mantener todo accesible sin saturar el ambiente.
En ese contexto, ganan protagonismo los muebles diseñados para organizar y ocultar pequeños electrodomésticos. Funcionales y estéticos, estos diseños permiten despejar la mesada, mejorar la circulación y lograr una cocina más luminosa y armónica, sin obras complejas ni inversiones elevadas.
Mueble desayunador: orden inmediato y sin cables a la vista
Uno de los modelos que más se impone es el mueble desayunador con puertas. A simple vista funciona como una alacena tradicional, pero su interior está pensado para alojar electrodomésticos de uso diario, como la cafetera, la tostadora o la pava eléctrica.
Una de sus principales ventajas es que suele contar con enchufes internos, lo que permite utilizar los aparatos sin sacarlos del mueble. De este modo, se agiliza la rutina y se evita que los cables queden expuestos, un detalle clave para mantener una estética prolija.
Una vez terminado el uso, basta con cerrar las puertas para que la mesada quede completamente despejada. Por eso, es una opción muy elegida en departamentos y cocinas pequeñas, o por quienes buscan orden sin encarar grandes reformas.

Columna despensa: aprovechar el espacio vertical
Otra alternativa que gana terreno es la columna despensa, un mueble que se extiende del piso al techo y aprovecha al máximo el espacio vertical disponible. Combina estantes cerrados, cajones y compartimentos diseñados tanto para alimentos como para pequeños electrodomésticos.
Este tipo de mueble permite guardar microondas, licuadoras o freidoras de aire fuera de la vista, reduciendo el “ruido visual” y aportando una imagen más limpia y ordenada. Además, concentrar todo en un solo módulo facilita la organización y el acceso rápido a cada elemento.
La columna despensa resulta especialmente útil en cocinas modernas donde cada centímetro cuenta, ya que suma capacidad de guardado sin necesidad de ampliar el ambiente ni agregar muebles adicionales.
Isla con guardado: funcionalidad y diseño
En cocinas de mayor tamaño, la isla con guardado se consolida como una de las opciones preferidas. Además de servir como superficie de trabajo o espacio para comidas rápidas, incorpora cajones profundos y puertas que permiten ocultar utensilios y electrodomésticos.
En sus compartimentos se pueden guardar desde ollas y sartenes hasta aquellos aparatos que no se usan todos los días, manteniéndolos ordenados, accesibles y fuera de la vista. De esta manera, la isla cumple una doble función: mejora la organización y aporta un fuerte impacto estético.
Este tipo de mueble es ideal para quienes buscan combinar diseño, comodidad y orden, logrando una cocina funcional con una impronta más cuidada.
Claves para organizar los electrodomésticos
Más allá de los muebles elegidos, la organización es fundamental para que la cocina funcione mejor. Algunos criterios básicos ayudan a aprovechar cada rincón:
- Priorizar la frecuencia de uso: los electrodomésticos que se utilizan a diario conviene ubicarlos a una altura cómoda, mientras que los de uso ocasional pueden ir a estantes más altos o bajos.
- Ordenar por tareas: agrupar los elementos según su función permite crear pequeñas estaciones de trabajo y agilizar las rutinas diarias.
- Evitar la sobrecarga visual: mantener la mesada despejada ayuda a que el espacio se vea más amplio y ordenado.
Con estas soluciones, las cocinas actuales dejan atrás el exceso de objetos a la vista y apuestan por un diseño más limpio, práctico y adaptable a la vida cotidiana.








