El cese de las hostilidades en Medio Oriente reconfigura el tablero global y obliga a los inversores a recalibrar sus carteras de cara a los próximos meses. Y, lejos de representar una pérdida de impulso para el sector energético nacional, el nuevo escenario internacional abre una ventana de oportunidad concreta para los activos locales.

Así lo detalla un reciente informe de Delphos Investment, una de las firmas de análisis financiero más seguidas por la City, que pone el foco en el blindaje y el potencial de los recursos argentinos frente a la nueva normalidad geopolítica.

Según el documento, el ecosistema de Vaca Muerta se posiciona como el gran ganador en esta etapa de posguerra. La necesidad de los países por reponer sus reservas estratégicas, combinada con el incremento en los costos de fletes y seguros marítimos, le pondrá un piso firme a la cotización del crudo.

Para la consultora, esta dinámica mantendrá al barril operando por encima de los valores previos al conflicto, lo que apuntalará de forma directa la rentabilidad y los márgenes operativos de empresas clave del sector como YPF, Vista y Pampa Energía.

A la firmeza de los precios internacionales -agrega Delphos- se le suma una ventaja comparativa que hoy cotiza en alza: la geografía. Es que la lejanía de Sudamérica respecto de los principales focos de tensión incrementa el atractivo de la región como proveedora confiable.

Para Delphos, esta distancia de las zonas calientes resulta un catalizador para cerrar contratos de suministro a largo plazo. La tendencia favorece las exportaciones tradicionales de petróleo, pero sobre todo revaloriza los megaproyectos vinculados al Gas Natural Licuado (GNL), la gran apuesta exportadora del país.

En el terreno macroeconómico, la consultora identifica una zona de confort que funciona como el mejor de los mundos para la economía local. El escenario ideal que plantean los analistas se consolida con un barril de petróleo estabilizado en la órbita de los 80 dólares.

Este nivel de precios representa un punto de equilibrio: es lo suficientemente alto para garantizar el flujo de inversiones en la cuenca neuquina, pero no tan excesivo como para trasladar una fuerte inflación importada al resto del mundo y encarecer el crédito.

La estabilización del barril en esos valores funcionaría como un engranaje clave para el actual programa económico del Gobierno, consideran.

De esta forma, contar con un sector energético netamente exportador permitiría sostener el sendero de desinflación interno y traccionar la recuperación de los salarios reales. Al mismo tiempo, el robusto ingreso de divisas resulta crítico para acumular reservas, reducir los costos de financiamiento y despejar las dudas del mercado respecto de los dólares necesarios para afrontar los próximos vencimientos de deuda.

La lectura final de Delphos Investment excede al nicho petrolero y abarca a la plaza financiera en su totalidad. Las condiciones que deja el fin del conflicto en Medio Oriente, sumadas al empuje productivo de Vaca Muerta y a un crudo equilibrado, conforman un ecosistema inmejorable para las cotizaciones locales.

Bajo estas condiciones, la perspectiva resulta ampliamente favorable para las valuaciones de todos los activos argentinos, dando sustento tanto a los papeles de equity en la Bolsa porteña como a la curva de bonos soberanos.