El ministro de Economía, Luis Caputo, advirtió anteayer que el Gobierno no saldrá a tomar deuda en dólares en los mercados internacionales, pese a la reciente baja del riesgo país y el presidente, Javier Milei, ratificó la postura de su funcionario. Sin embargo, esta postura genera serias dudas. ¿Es viable para la Argentina no tomar más deuda?
Aseguró que “a los pagos con multilaterales se le hará frente con liquidación de activos del Estado” y que, “tal como lo hemos hecho antes, buscaremos otras fuentes de financiamiento, por lo que seguiremos pagando la deuda”.
Algunas voces sostienen que lo que limita la decisión del Gobierno de entrar o no al mercado de deuda internacional “parece ser más la dificultad de acceder a mejores tasas y a montos más jugosos”, planteó a El Cronista el economista Haroldo Montagu, director de Vectorial.
Asimismo, no descartó que el Gobierno apunte realmente “a que la deuda la tome el sector privado vía Obligaciones Negociables (ONs) y las provincias”. Ese parece ser un punto clave de la de la estrategia oficial.
Lo cierto es que la Argentina necesita rolear, solo con privados, más de u$s 10.000 millones en 2026. A ello, hay que agregarle los vencimientos con organismos internacionales y Fondo Monetario (FMI). En ese sentido, la alternativa de pagar con reservas compradas por el Banco Central (BCRA), tal como se hizo en 2024 y parte de 2025, resulta improbable.
“Parece ser más la dificultad de acceder a mejores tasas y a montos más jugosos”, planteó a El Cronista el economista Haroldo Montagu, director de Vectorial.
Así, el economista Fabio Rodríguez, director de MyR Consultores señaló que, “para no tomar deuda en los mercados internacionales tiene que existir absoluta fluidez y acceso al apoyo de EE.UU. (Swap + otros mecanismos)”.
Indicó que, de hecho, el pago de enero lo demuestra, ya que, “aun teniendo ayuda de EE.UU., se tuvo que combinar el uso de reservas compradas y un repo a un año como sustituto de la falta de acceso a los mercados”. Consideró que necesitan colocar deuda.
Sebastián Menescaldi, economista codirector de Eco Go, coincide con esta postura: “Creo que el Gobierno debería tomar deuda por, al menos la cancelación de capital que debe hacer el país. Si no lo hace, para poder cancelar la deuda en dólares, debería comprar los recursos que viene embolsando el BCRA y perjudicaría la acumulación de reservas”.
La toma de dólares de la economía
Asimismo, señala que es deseable que lo haga para que quede mayor cantidad de divisas disponibles para el resto de la economía. Y, por último que, si los inversores ven que hay capitales que invierten en el país, el resto de los inversores también va a querer volcarse hacia la Argentina.
De hecho, una verdad indiscutible es que, todo país integrado al sistema financiero emite deuda en los mercados para obtener fondos y refinanciar vencimientos.
Por esto, la investigadora del CONICET experta en deuda externa Emilia Val indicó que, “tener y mantener acceso a los mercados internacional (en este caso, reacceder), es fundamental para toda administración y condición para continuar atendiendo compromisos de mediano y largo plazo”.
Las fuentes alternativas existen, eso es innegable, pero tienen límites y la Argentina recurrió ya a varias de ellas. “Ya hubo acuerdo con el FMI, Argentina es el mayor deudor, los bancos multilaterales pueden otorgar más créditos, pero hasta qué montos.
¿Hay alternativas a la deuda?
Y el Tesoro de EEUU puede sostener su apoyo, pero no es incondicional”, detalló Val. También es cierto que pueden instrumentarse otros mecanismos, como los repos o el préstamo con el BIS.
Hasta el momento Caputo ha mostrado gran “creatividad” para pasar momentos críticos y acceder a fondos, pero las diferentes fuentes no son canillas que se mantienen abiertas indefinidamente.
En este sentido, Val apuntó “que las dificultades ligadas a compromisos externos persisten, y que el reacceso a los mercados es clave”.




