En lo que va de enero, el BCRA logró comprar u$s 2047 millones para las reservas, que terminan la semana por encima de u$s 45.000 millones, un poco magulladas por la caída del oro, que impacta en esa parte de las tenencias, pero que no mella el hecho de que estén en los mayores niveles en cinco años. La acumulación le otorgó a la economía argentina una estabilidad que se conjugó con la oferta de dólares del campo y de los créditos de las empresas para, a la vez, apreciar el tipo de cambio.
El dólar ayer quebró los $ 1300 en el segmento mayorista. Parecen haberse alejado los fantasmas del impago de vencimientos que podría empujar a una devaluación.

La media sanción de la modernización laboral empieza a construir un puente para la creación de empleo y de mayor actividad
En paralelo con estos logros, hay otras caras diferentes en la macro. La inflación de enero, con un nuevo pico de 2,9%, provocó alarma en un Gobierno que, en previsión del efecto político, con anterioridad operó para que no tocara 3% a costa de un desprestigio de las estadísticas y de las instituciones. Hasta anoche no se sabía qué opinaba el FMI al respecto. La inflación, columna argumental del plan económico, presentó una fisura.
El miércoles, el Gobierno logró un éxito político con la media sanción de la ley de Modernización Laboral. La proyección de creación de empleos tanto por reducción de costos de contrataciones como por estímulos a la actividad por la vía de menores impuestos es abrazada por los empresarios y temida por los gremios.
Es que el twist de la economía hacia una mayor apertura y el cambio de un paradigma productivo sigue mostrando sus efectos todavía no constructivos. La utilización de la capacidad instalada de la industria de diciembre disminuyó a 53,8%, un nivel inferior al de un año antes y el menor en 21 meses. La industria, salvo la energética, no tiene mucho bueno para contar. Menor actividad en centros fabriles sumada a la inflación de los últimos meses no trae buenas noticias.
La inflación, la caída de utilización de capacidad instalada industrial y el endeudamiento de las familias muestra una cara alejada de logros macro
En paralelo, se conoció un relevamiento de EcoGo sobre el creciente endeudamiento de los hogares. El informe se detiene en particular en el canal no bancario, dominado por firmas dedicadas a financiar el consumo, mayoritariamente NaranjaX y Mercado Pago o las de las cadenas de electrodomésticos.
Según los datos, en ese segmento el endeudamiento de los hogares creció hasta el 34% de la masa salarial mensual, 12 puntos más que un año antes. Si se le suman las deudas de los hogares en créditos bancarios, está comprometido el 141% de los sueldos.
El problema es que sigue escalando la irregularidad. En las entidades no bancarias ya es del 22,8%, más de cuatro veces la tasa de morosidad del crédito del sistema financiero (en torno de 7%) y 2,4 veces la del crédito para consumo bancario.
El ordenamiento macro, con las idas y venidas lógicas de un proceso de transformación, en este arranque de 2026, aparece descalzado de la economía real, tanto en la producción como en los ingresos. El puente del empleo no parece ser una solución inmediata a una realidad macro de una actividad apagada.






