El Banco Central pisó el acelerador en el mercado libre de cambios y se alzó con u$s 141 millones. Entre el miércoles y hoy sumó $ 355 millones para fortalecer las reservas, aumentando el ritmo de compras con respecto a las ruedas previas.

Sin embargo, las tenencias internacionales brutas cayeron u$s 251 millones y cerraron en u$s 45.056 millones.

Desde que comenzó el programa de compra de reservas, el pasado 5 de enero, ya embolsó u$s 2047 millones.

La entidad conducida por Santiago Bausili aprovechó la continuidad de la calma cambiaria para fortalecer su poder de fuego. El dólar mayorista cayó este jueves 0,8% y cerró a $ 1394, rompiendo la barrera de los $ 1400.

El desplome del dólar y las compras del Central se dan en un contexto donde hay una amplia oferta de divisas en el mercado, fundamentalmente por la emisión y liquidación de Obligaciones Negociables y exportaciones del agro, y una débil demanda por parte de ahorristas y empresas.

Ante un dólar mayorista que cae 4,3% en lo que va del año, el mercado se pregunta si el Central saldrá a ponerle un piso, acelerando el ritmo de compra de divisas, o si lo dejará correr. “No creo que salga masivamente a sostener el tipo de cambio, porque sabe que son dólares financieros, que no son dólares que están entrando por un excedente comercial”, aseguró a El Cronista el economista Christian Buteler.

“Tenemos también que recordar que lo que hoy vemos como una sobre oferta, mañana puede ser demanda, porque tenés que empezar a pagar los créditos que hoy estás tomando”, agregó.

Otra forma que podría utilizar el Tesoro para evitar una excesiva apreciación del tipo de cambio es bajar las tasas en las próximas licitaciones, para que las estrategias de carry trade no sean tan atractivas. La contracara de esa medida sería una reacción del tipo de cambio, que pondría presión al proceso de desinflación.

Según Delphos Investment, la compra de dólares por parte del BCRA expande la base en pesos, elevando la liquidez del sistema y relajando las condiciones financieras de corto plazo, lo que suele traducirse en una compresión de tasas. “De continuar la tendencia bajista del tipo de cambio, la compra sostenida por parte del BCRA y un menor monto operado en instrumentos dólar linked, vemos más probable una compresión adicional de tasas. La licitación opera como la etapa complementaria del circuito: al lograr un rollover superior al 100%, el Tesoro absorbe parte de esa liquidez excedente. A su vez, esa absorción retroalimenta la posibilidad de que el BCRA siga comprando divisas con menor tensión macro, sosteniendo el círculo en el que la política monetaria y el financiamiento en pesos se coordinan para estabilizar expectativas”, aseguró.

Desde 1816 también subrayaron el mecanismo que alimenta la compra de divisas. “Las intervenciones en el MLC inyectaron alrededor de $ 2,7 billones al sistema desde fin de diciembre del año pasado. Pero la base monetaria cayó en el acumulado del año ($ 1 billón hasta el 9 de febrero inclusive), de modo que, al menos hasta aquí, no hubo acumulación de reservas por remonetización, sino más bien compra de dólares del BCRA y esterilización con deuda del Tesoro”, consignó la consultora en un informe.

“Lo ideal es acumular reservas contra base monetaria que tenga demanda del público (dado que la base es un pasivo en pesos del BCRA no remunerado y sin vencimiento), pero, en nuestra opinión, es preferible hacerlo contra deuda en pesos que no sumar divisas o que hacerlo contra emisión neta de deuda en dólares”, agregó el estudio.