La economía de Estados Unidos creció a una tasa anualizada de apenas 1,4% en el cuarto trimestre, muy por debajo de las expectativas de Wall Street, ya que el cierre federal récord afectó el gasto público.

La cifra publicada el viernes por la Oficina de Análisis Económico fue una fuerte caída frente al 4,4% del trimestre anterior y quedó muy por debajo del 2,8% previsto en una encuesta de Bloomberg entre economistas.

El dato se conoce tras un cierre del gobierno federal sin precedentes de 43 días en octubre y noviembre, que, según la agencia, restó un punto porcentual al crecimiento. Una desaceleración del gasto de los consumidores también pesó sobre el PBI, compensada parcialmente por un repunte en la inversión empresarial.

El decepcionante cierre del año reflejó en gran medida un lastre autoinfligido por el cierre gubernamental más largo en la historia de Estados Unidos”, señaló Gregory Daco, economista jefe de EY-Parthenon.

Si bien se espera que el impacto sobre el gasto público se revierta en el primer trimestre de 2026, el débil dato podría afectar parte del optimismo sobre el estado de la economía estadounidense, que el presidente Donald Trump calificó como “en auge” ante líderes mundiales en el Foro Económico Mundial de Davos el mes pasado.

La desaceleración del PBI se produjo junto con una aceleración de las presiones inflacionarias. El índice de gastos de consumo personal —la medida de inflación preferida por la Reserva Federal— subió a 2,9% en diciembre, su nivel más alto desde marzo de 2024.

El dato aumentó desde 2,8% en noviembre, alejándose aún más del objetivo del 2% de la Fed y dificultando que el banco central reduzca las tasas de interés este año, señalaron economistas.

“El decepcionante cierre del año reflejó en gran medida un lastre autoinfligido por el cierre gubernamental más largo en la historia de Estados Unidos”
“El decepcionante cierre del año reflejó en gran medida un lastre autoinfligido por el cierre gubernamental más largo en la historia de Estados Unidos”Yu Xichao

En su reunión más reciente, los responsables de la política monetaria advirtieron que el avance hacia la meta de inflación del 2% “podría ser más lento y más desigual de lo generalmente esperado”, según las minutas publicadas esta semana.

Los mercados reaccionaron inicialmente con movimientos moderados ante los datos, pero se volvieron más volátiles más tarde en la mañana después de que la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminara que Trump excedió sus facultades al imponer aranceles a socios comerciales.

El índice del dólar y los rendimientos de los bonos del Tesoro se mantuvieron levemente al alza. El S&P 500 subió 0,1% y el Nasdaq Composite avanzó 0,3%.

Las previsiones de crecimiento del PBI habían oscilado ampliamente en los días previos a la publicación del viernes, mientras los economistas intentaban interpretar una serie de indicadores dispares sobre la salud de la economía estadounidense.

Hasta el mes pasado, los analistas esperaban un crecimiento sólido en el cuarto trimestre, impulsado por un gasto robusto de los consumidores de mayores ingresos y por la inversión empresarial ligada a la inteligencia artificial. La Reserva Federal de Atlanta había proyectado un crecimiento de hasta 5,4%.

Sin embargo, las expectativas se moderaron a medida que se conocieron más datos que apuntaban a una pérdida de impulso. Cifras publicadas el jueves mostraron que el déficit comercial de Estados Unidos se disparó en diciembre, lo que afectó el crecimiento del PBI. Aun así, la caída del gasto público, que retrocedió 5,1%, fue mayor a la prevista por los economistas.

El viernes, Trump buscó atribuir la desaceleración a los demócratas y a la Fed, a la que ha criticado por no reducir las tasas con mayor rapidez.

El cierre demócrata le costó a Estados Unidos al menos dos puntos del PBI… ¡No más cierres! Además, TASAS DE INTERÉS MÁS BAJAS. ¡Powell ‘Demasiado Tarde’ es el PEOR!!!”, publicó en su red Truth Social antes de la difusión del informe.

Los economistas esperan un rebote del gasto público en el primer trimestre de este año que compense el débil cierre de 2025 y deje a la economía en una posición sólida al ingresar en 2026.

“El núcleo de la economía es resiliente”, afirmó Michael Pearce, de Oxford Economics. “Con las presiones arancelarias disminuyendo y los recortes impositivos comenzando a impulsar un aumento en la inversión de capital, la economía cobrará impulso en 2026”.

Torsten Sløk, economista jefe de Apollo Global Management, advirtió que, con la inflación en alza, existe el riesgo de que la economía se sobrecaliente. “Va a ser muy difícil para la Fed recortar las tasas de interés este año”, señaló.