

La crisis en torno al nuevo estatuto marco de los profesionales del Sistema Nacional de Salud (SNS) ha sumado un nuevo episodio de tensión política e institucional. El Partido Popular ha reclamado este miércoles la dimisión o el cese de la ministra de Sanidad, Mónica García, tras el rechazo de las comunidades autónomas a la propuesta presentada por el Ministerio durante el Consejo Interterritorial de Salud.
Al mismo tiempo, los sindicatos médicos que integran el comité de huelga han endurecido su postura frente al Gobierno y han exigido el nombramiento de nuevos interlocutores para desbloquear unas negociaciones que consideran estancadas. El conflicto se produce en un contexto de movilizaciones convocadas por el personal sanitario y de creciente desacuerdo sobre la reforma del estatuto marco.
El PP exige la salida de Mónica García por su gestión del estatuto marco
Según EFE, fuentes del Partido Popular han asegurado que la ministra ha demostrado un “absoluto fracaso” en su relación con las comunidades autónomas y han calificado de “insostenible” la situación generada por la reforma del estatuto marco.
Los populares consideran que el anteproyecto de ley impulsado por Sanidad carece del respaldo de sindicatos, profesionales sanitarios y territorios, por lo que creen que Mónica García debería dimitir o ser cesada de manera inmediata por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Además, el PP sostiene que la ministra acumula más de diez meses de dificultades en la negociación del estatuto marco y advierte de que las nuevas movilizaciones anunciadas por los profesionales sanitarios agravan aún más el escenario.

El Consejo Interterritorial termina sin acuerdos
La reunión del Consejo Interterritorial de Salud concluyó sin avances después de que los consejeros autonómicos rechazaran votar los puntos incluidos en el orden del día.
Entre las cuestiones que quedaron sin aprobar figuran aspectos relacionados con la retribución de las guardias médicas y la implantación de jornadas laborales de 35 horas. Según el PP, todas las comunidades rechazaron la propuesta, mientras que solo Cataluña habría intentado respaldar la posición defendida por la ministra.
Tras el encuentro, Mónica García defendió la continuidad del estatuto marco y afirmó que no piensa renunciar a la reforma porque hacerlo supondría “traicionar” a sus compañeros. Asimismo, acusó a las comunidades autónomas de no contribuir a resolver el conflicto.

Los sindicatos médicos piden nuevos interlocutores al Gobierno
Las organizaciones que forman parte del comité de huelga médica han reclamado al Ejecutivo que designe otros interlocutores para conducir las negociaciones, al considerar que el Ministerio de Sanidad no ha sido capaz de alcanzar acuerdos.
La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y O’MEGA han difundido un comunicado en el que cuestionan diversas afirmaciones realizadas por el Ministerio sobre el contenido del estatuto marco y las reivindicaciones del colectivo médico.
Los médicos rechazan los argumentos de Sanidad
Antes de la reunión del Consejo Interterritorial, el Ministerio había remitido una carta al comité de huelga en la que defendía el diálogo como vía para resolver el conflicto y lamentaba el mantenimiento de las convocatorias de huelga previstas para la próxima semana.
Sin embargo, los sindicatos consideran que ni la ministra ni los representantes de Sanidad han demostrado confianza en el diálogo como herramienta para alcanzar una solución. También rechazan la afirmación de que el estatuto marco incorpore la mayor parte de sus demandas y discrepan de que cuestiones como la jornada semanal de 35 horas sean exclusivamente competencia de las comunidades autónomas.
Asimismo, el comité cree además que el Ministerio se ha opuesto a crear un estatuto de la profesión médica y facultativa “no por imposibilidad jurídica”, sino como “manifestación de su posición política”. Por todo ello, señala que la misiva es solo “un intento más para desviar la responsabilidad” porque los representantes de Sanidad “no han logrado llevar adelante esta negociación”.




