

A 36 días de las elecciones generales del 29 de noviembre, los principales partidos ya tienen definidos a sus candidatos y han entrado de lleno en la precampaña.
Alberto Núñez Feijóo por el PP, Santiago Abascal por Vox y Ada Colau por Frente Amplio protagonizaron este sábado actos en distintos puntos de España, en una jornada que dejó ver el creciente clima de tensión entre los bloques.
Mientras el líder popular advirtió de que hay quienes no quieren que el PP obtenga “el resultado que merece España”, el de Vox pidió estar en “alerta máxima” ante posibles “trampas electorales”. Desde la izquierda, Colau señaló a la “extrema derecha” como su único adversario.
Feijóo pide “darlo todo” ante quienes quieren frenar al PP
El presidente del PP celebró un mitin en la estación marítima de Vigo ante casi 2000 personas, entre ellas el expresidente de México Felipe Calderón. Allí advirtió, sin entrar en detalles, de que ganar “no es fácil porque a un lado y a otro, el objetivo es que el PP no tenga el resultado que merece España”, y pidió a los suyos “darlo todo” para evitarlo.

Feijóo se comprometió a impulsar la limpieza política, que, según dijo, empieza el 29N “barriendo en las urnas”. “Me encargaré de que paguen por todo”, proclamó, tras recordar que el PSOE tiene “dieciséis sumarios por cerrar”, lo que a su juicio explica el adelanto electoral.
También pidió al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero que explique ante el juez la procedencia de las joyas halladas en su despacho y que pida perdón a los españoles, según información recogida por la agencia EFE.
Bajadas de impuestos y vivienda, ejes de la propuesta popular
Más allá de las críticas al Gobierno, el líder del PP desgranó algunas de sus propuestas, con Galicia, donde su partido gobierna desde 2009, como ejemplo de estabilidad.
Frente a una inflación “descontrolada” y “más de cien subidas de impuestos en esta legislatura”, se comprometió a deflactar el IRPF, eximir de tributar a los autónomos que facturen menos de 85.000 euros y aplicar un IVA cero a la luz y los alimentos básicos mientras dure la subida de precios.
En materia de vivienda, prometió construir un millón de residencias y desalojar a los okupas en 48 horas, además de reclamar una financiación autonómica justa. Feijóo cerró su intervención convencido de que España “necesita un cambio de gobierno” y de que lo lograrán aunque “todos están contra el Partido Popular”.
Vox pide “alerta máxima” hasta el 29N
En un tono aún más duro se expresó el líder de Vox, Santiago Abascal, que celebró un mitin frente a la Catedral de Mallorca, en Palma, dentro de una gira por Baleares. Allí pidió estar en “alerta máxima” hasta las elecciones frente a un Gobierno “desesperado” que, según dijo, sería capaz de recurrir a “la violencia, los pactos extravagantes” o “las trampas electorales”.

“Probablemente hay trampas que no estamos detectando”, advirtió Abascal, quien aseguró que la precampaña “ha empezado mal” por los incidentes violentos registrados en actos de su partido en A Coruña, Avilés y Mahón.
Además, acusó al Gobierno de haber intentado interferir en los comicios mediante la ley de nietos, al incluir en el censo a 168.000 personas de forma irregular: “Los hemos pillado a tiempo”.
Frente Amplio señala que su rival es la “extrema derecha”
En el otro extremo del tablero, la candidata de Frente Amplio, Ada Colau, aseguró durante la manifestación en defensa de las pensiones públicas celebrada en Madrid que su rival es la “extrema derecha”, que, en su opinión, se presenta “con dos siglas, pero con una única agenda”: “cargarse salarios, cargarse pensiones, poner alfombras rojas a los especuladores, impedir el derecho a la vivienda”.

Colau evitó, en cambio, criticar a Podemos y ERC, cuyos candidatos, Irene Montero y Gabriel Rufián, celebraban ese mismo día un acto conjunto.
La candidata situó la intención de voto de su coalición cerca del 9% y llamó a movilizar a los desencantados para superar el 10%, lo que, según dijo, restaría “un montón de escaños” a la derecha.
Sobre los incidentes en actos de Vox, aseguró que Frente Amplio condena “cualquier acto de violencia”, pero acusó al partido de Abascal de llevar años “incitando al odio” contra los colectivos más vulnerables.
Con discursos cada vez más enfrentados, los tres candidatos dejaron claro este sábado que la precampaña ha entrado en una fase de máxima tensión, a poco más de un mes de que los ciudadanos decidan en las urnas.
Con información de EFE-.






