

En Bobadilla del Campo, un municipio de la provincia de Valladolid de unos 290 habitantes, el Ayuntamiento impulsa medidas para frenar la despoblación: alquileres asequibles, ayudas a las familias y apoyo a los emprendedores locales. Su alcalde, Francisco Pastor Pérez, conocido como Paco, apuesta por recuperar viviendas en ruinas y facilitar la llegada de parejas jóvenes con hijos para garantizar el futuro de los servicios públicos.
El regidor socialista considera que el acceso a la vivienda y el coste de la educación son dos factores fundamentales para atraer nuevos vecinos. El municipio dispone de cinco viviendas públicas en alquiler y asume el coste de los libros de texto y del material escolar de los niños que acuden al colegio rural, desde los tres hasta los doce años.
Bobadilla del Campo también cuenta con bares, tienda, farmacia, servicio de taxi y diferentes negocios vinculados a la agricultura, la ganadería, la construcción y otros sectores. El Consistorio, además, estudia ampliar la oferta de viviendas municipales y habilitar espacios de trabajo compartido para favorecer la actividad económica.
¿Cómo son las viviendas que ofrece Bobadilla del Campo por 200 euros al mes?
Uno de los principales objetivos del Ayuntamiento es facilitar que las personas que quieran instalarse en Bobadilla encuentren una vivienda a un precio asequible. Para ello, dispone actualmente de cinco viviendas públicas en alquiler y estudia ampliar el parque municipal mediante la rehabilitación de inmuebles y la adquisición de suelo urbano.
La estrategia pasa también por recuperar casas que se encuentran en mal estado y que, de otro modo, podrían terminar abandonadas. El Ayuntamiento impulsa un plan municipal para adquirir estos inmuebles, ya sea mediante compra o donación, y transformarlos en viviendas públicas destinadas al alquiler.
“Tenemos cinco viviendas públicas y estamos pensando en rehabilitar alguna más y comprar suelo urbano para que la gente pueda construir. También estamos adquiriendo viviendas en ruinas o en mal estado para convertirlas en viviendas públicas y alquilarlas a gente joven o a parejas de fuera que quieran venir a vivir a Bobadilla”, señala Pastor.
El precio es uno de los principales atractivos de la iniciativa. Según el regidor, el Consistorio ofrece viviendas amplias por una cantidad muy inferior a la que habitualmente se paga en las ciudades.
“Estamos cobrando 200 euros por el alquiler de una vivienda de unos 180 metros cuadrados. Creemos que es un alquiler bastante asequible y, además, está exento del IBI”, subraya.
La finalidad va más allá de ofrecer un techo a quienes decidan trasladarse al municipio. El alcalde considera que atraer nuevos residentes resulta fundamental para garantizar la continuidad de los servicios públicos y evitar que la pérdida de población ponga en peligro recursos esenciales para el pueblo.
“Lo que queremos es asentar población, no perder habitantes y mantener nuestros servicios públicos. Si conseguimos que vengan parejas jóvenes con niños, ayudamos a que el colegio siga abierto y a que podamos mantener el consultorio médico durante todos los días de la semana”, afirma.
¿Qué ayudas ofrece el Ayuntamiento a las familias con hijos?
La educación es otro de los pilares de la estrategia municipal para atraer habitantes. Bobadilla del Campo cuenta con un colegio rural, vinculado al CRA de la zona, que permite a los niños recibir educación durante sus primeros años sin tener que desplazarse diariamente a otros municipios para acudir a clase.
Para aliviar los gastos familiares, el Ayuntamiento asume el coste del material escolar y de los libros de texto de los alumnos que estudian en la localidad. La medida busca facilitar la llegada de nuevos vecinos y contribuir a que las familias que ya residen en Bobadilla permanezcan allí.

“Todos los niños y niñas que van al colegio rural de Bobadilla del Campo, desde los tres años hasta los doce, cuando se marchan al instituto, tienen la educación gratuita. El Ayuntamiento se hace cargo de todo el material escolar y de los libros de texto durante el periodo en el que están aquí”, explica el socialista.
Para Pastor, mantener el colegio abierto es una cuestión estratégica. La llegada de familias jóvenes permite sostener la actividad educativa y refuerza la vida cotidiana del municipio, en un contexto en el que cada nuevo vecino cuenta para garantizar el futuro de los pueblos pequeños.
“Estas ayudas también nos permiten asentar población. Queremos que las parejas jóvenes puedan establecerse aquí, que sus hijos vayan al colegio y que Bobadilla siga teniendo los servicios que necesitamos”, añade.
Un pueblo con servicios y actividad económica
Pese a su reducido tamaño, Bobadilla del Campo dispone de una actividad económica que el alcalde considera esencial para conservar la autonomía del municipio. En la localidad hay dos bares, uno municipal y otro privado, además de una tienda municipal que se encuentra alquilada y una farmacia. También presta servicio un taxista que dispone de dos vehículos y dos furgonetas, una de ellas adaptada para personas con discapacidad. El servicio incluye tanto desplazamientos que solicitan los vecinos como transporte escolar.
A este tejido se suman talleres, peluquerías, explotaciones ganaderas, empresas agrícolas y negocios relacionados con la construcción y los espectáculos. Algunas de estas actividades generan empleo durante buena parte del año, especialmente en campañas agrícolas como la recogida de patata y los trabajos vinculados a los viñedos.
“Tenemos cubiertos los servicios de una población que está trabajando y estamos contentos con el servicio que se está dando. Hay bares, tienda, farmacia, taxis, talleres, ganaderías y empresas que crean puestos de trabajo”, destaca el regidor.
“La gente de Bobadilla es muy emprendedora y estamos muy orgullosos de todos ellos. Les apoyamos en todo lo que podemos, porque son quienes generan actividad y ayudan a que el pueblo siga funcionando”, asegura.
¿Qué proyectos estudia el municipio para atraer nuevos vecinos?
Aunque el alcalde considera que actualmente los principales servicios están cubiertos, el Consistorio no descarta impulsar nuevas actividades que amplíen las oportunidades económicas de la localidad.
Entre las iniciativas que estudia se encuentra la creación de espacios de trabajo compartido o coworking, donde empresas y profesionales puedan celebrar reuniones y establecer contactos comerciales. La intención es aprovechar las instalaciones municipales para facilitar nuevas relaciones empresariales y atraer proyectos vinculados, especialmente, al sector agrícola.

“Estamos trabajando para poder abrir otro tipo de servicios, como oficinas de coworking, para que puedan venir empresas a reunirse en Bobadilla y establecer relaciones empresariales. También queremos facilitar relaciones comerciales entre empresas agrícolas y que algunas comercializadoras puedan asentarse aquí”, explica Pastor.
El Ayuntamiento pretende así combinar el acceso a la vivienda, las ayudas a las familias y las oportunidades de empleo para mantener la población y garantizar la continuidad de los servicios que necesita el municipio.
“Queremos que la gente pueda venir a vivir a Bobadilla, que las parejas jóvenes encuentren una vivienda asequible y que tengan facilidades para establecerse. Si conseguimos mantener la población, también podremos conservar nuestros servicios y seguir teniendo futuro como pueblo”, concluye el alcalde.













