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La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta presidencial de Brasil generó un fuerte impacto en los mercados financieros del país vecino. El candidato del Partido de los Trabajadores obtuvo el 51,79% de los votos y logró así un cuarto mandato presidencial, en un resultado que sorprendió a gran parte de los inversores, que esperaban un triunfo de Flávio Bolsonaro.
Como consecuencia, los mercados reaccionaron con fuerza. Las acciones brasileñas registraron fuertes caídas y el real sufrió una de las depreciaciones más importantes de su historia reciente. El dólar, que había cerrado el viernes cerca de los 4,99 reales, abrió este lunes en torno a los 5,42 reales y llegó a tocar los 5,60 reales en los primeros minutos de la rueda, un avance de 12,2%.
Ante este nuevo escenario, miles de argentinos que planean pasar sus vacaciones en Brasil comenzaron a preguntarse si la devaluación del real podría traducirse en un verano más económico. Sin embargo, los especialistas advierten que la respuesta no es tan sencilla y que habrá que seguir de cerca la evolución de distintas variables durante los próximos meses.
“Lo que vimos fue una reacción inmediata del mercado frente a un cambio de expectativas. Pero eso no significa que la depreciación del real vaya a mantenerse necesariamente hasta el verano”, explicó a El Cronista Nicolás Parreira, asesor financiero y director financiero de Grupo Sigma.
Qué impacto tuvo la victoria de Lula sobre el valor del real
Según Parreira, el mercado había descontado en las semanas previas un posible cambio de gobierno acompañado de una política fiscal más restrictiva, escenario que había favorecido tanto a la moneda brasileña como a los activos financieros del país.

Sin embargo, el resultado electoral obligó a revisar esas expectativas y provocó una rápida corrección de precios.
“El dólar, que había cerrado el viernes cerca de 4,99 reales, abrió este lunes alrededor de 5,42 reales, una suba cercana al 8,7%. Es una reacción importante, pero no significa que esa depreciación necesariamente vaya a sostenerse durante los próximos meses”, señaló.
Para el especialista, el comportamiento del real de acá al verano dependerá de factores que van mucho más allá del resultado electoral. Entre ellos, mencionó las primeras señales de política fiscal del nuevo Gobierno, la designación de los funcionarios económicos, la evolución de la deuda pública, la relación con el Congreso y las futuras decisiones del Banco Central brasileño respecto de la tasa Selic.
Además, recordó que Brasil es una economía fuertemente vinculada al comercio internacional y que la cotización de su moneda también depende de variables externas como los precios de las materias primas, las tasas de interés de Estados Unidos y los flujos globales de capital.
Peso argentino vs. real: por qué hay que mirar las dos monedas
Una de las preguntas más frecuentes entre quienes ya están organizando sus vacaciones es cuánto puede costar el real de acá a enero o febrero. Sin embargo, Parreira sostiene que analizar únicamente la situación de Brasil puede llevar a conclusiones equivocadas.
“Para proyectar el tipo de cambio entre el peso argentino y el real hay que analizar las dos monedas. No alcanza con anticipar qué puede pasar en Brasil, porque el costo del real para un argentino también depende de la evolución del dólar en nuestro país”, explicó.

En términos prácticos, si el real pierde valor frente al dólar y el peso argentino se mantiene relativamente estable, la moneda brasileña debería abaratarse medida en pesos. Sin embargo, si el peso también se deprecia durante los próximos meses, ese beneficio podría reducirse significativamente o incluso desaparecer.
Por eso, el especialista recomienda seguir tres indicadores clave: la cotización del dólar frente al real en Brasil, la evolución de los dólares financieros en Argentina y la diferencia de inflación entre ambos países.
A esos factores se suma la incertidumbre política y financiera que atraviesan actualmente ambas economías. Brasil se encuentra en pleno proceso de reacomodamiento tras las elecciones, mientras que Argentina enfrenta sus propios desafíos económicos y políticos de cara a los próximos años.
“Para alguien que está organizando sus vacaciones, lo importante es seguir el valor del real en pesos y no solamente las noticias sobre el dólar brasileño”, remarcó.
¿Vacacionar en Brasil puede ser más barato este verano?
La reciente depreciación del real abre la puerta a que algunos gastos se vuelvan más accesibles para los argentinos. Sin embargo, eso no implica automáticamente que todo el viaje vaya a resultar más económico.
Parreira explicó que una baja del real frente al peso puede generar ahorros especialmente en los consumos cotidianos realizados en moneda local, como restaurantes, supermercados, transporte o actividades turísticas.

A modo de ejemplo, indicó que una familia que tenga previsto gastar 10.000 reales durante sus vacaciones necesitaría $ 3.100.000 si el tipo de cambio fuera de $310 por real. En cambio, si la cotización bajara a $ 280, el desembolso se reduciría a $ 2.800.000, lo que representaría un ahorro cercano a los $ 300.000 sin modificar el nivel de consumo.
Sin embargo, el especialista aclaró que muchos servicios vinculados al turismo internacional funcionan con una lógica diferente.
“Muchos hoteles, alquileres temporarios y paquetes destinados a turistas internacionales ajustan sus precios según la temporada, la demanda o el valor del dólar. Por eso una depreciación del real no necesariamente se traslada en la misma proporción al costo total del viaje”, advirtió.
Por eso, una depreciación del real no significa automáticamente que todos los servicios turísticos vayan a ser más baratos para los argentinos.
Además, señaló que el comportamiento de la inflación brasileña durante los próximos meses también será determinante. Si los precios turísticos continúan aumentando, parte de la ventaja cambiaria podría diluirse.
“Lo que sí podemos afirmar es que, si la depreciación del real se sostiene y el peso argentino no pierde valor en la misma proporción, Brasil podría resultar relativamente más económico para los argentinos durante el verano”, sostuvo.
Cómo conviene pagar las vacaciones en Brasil
Además de seguir el tipo de cambio, quienes planean viajar pueden evaluar distintas alternativas para administrar el dinero durante las vacaciones. Comprar reales con anticipación, llevar dólares, utilizar tarjetas o pagar mediante billeteras virtuales son opciones que pueden tener costos diferentes.

Para Parreira, la decisión debe considerar el tipo de cambio efectivo, las comisiones y la disponibilidad del dinero durante el viaje. Por eso, recomendó no concentrar todo el presupuesto en una sola moneda ni depender de un único medio de pago.
“Comprar reales anticipadamente permite conocer cuánto nos costará una parte del presupuesto y evita quedar completamente expuestos a movimientos cambiarios posteriores. Pero comprar todos los reales hoy también tiene un costo de oportunidad si la moneda brasileña continúa depreciándose”, explicó.
Respecto de los dólares, consideró que pueden aportar flexibilidad, aunque recordó que luego será necesario cambiarlos por reales y que la cotización obtenida no siempre resulta la más conveniente.
También destacó el crecimiento de las billeteras virtuales que permiten operar mediante Pix, el sistema de pagos instantáneos más utilizado en Brasil. Según indicó, pueden simplificar los gastos cotidianos, aunque recomienda comparar previamente qué cotización aplica cada plataforma y cuáles son los cargos asociados.
En cuanto a las tarjetas de crédito, recordó que sigue siendo importante cancelar los consumos en dólares para evitar costos adicionales y tener presente que todavía se aplica la percepción del 30%.
Por eso, su recomendación es diversificar. Reservar una parte del presupuesto con anticipación, mantener otra porción en dólares y utilizar medios electrónicos para los gastos diarios.
“No intentaría adivinar el mejor día para comprar reales. La prioridad debería ser asegurar el presupuesto del viaje, evitar conversiones innecesarias y conservar suficiente liquidez para gastos imprevistos”, concluyó.





