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En un contexto global marcado por la inestabilidad internacional de la Guerra en Medio Oriente, la Argentina podría encontrarse ante una oportunidad sin precedentes. Así lo sugirió el economista Agustín Etchebarne, director de la Fundación Libertad y Progreso, quien trazó un panorama optimista sobre el futuro de Vaca Muerta para generar ingreso de dólares.

En diálogo por Cadena Continental Neuquén, el especialista consideró que el conflicto bélico que involucra a Irán transformó al yacimiento local en un “activo estratégico” de primer orden para poder exportar petróleo de nuestro país. Para justificar su punto, utilizó el concepto geopolítico de “redundancia” y explicó que las potencias occidentales, especialmente Europa, necesitan diversificar sus proveedores de energía para no depender de regiones en crisis.

Bajo esta lógica, sugirió que Argentina y América Latina se presentan como una alternativa- En esa línea, sostuvo que el acuerdo Mercosur-Unión Europea adquiere un peso vital, ya que consolida a la región como proveedora de energía y alimentos.

Según Etchebarne, el “friendshoring” —comerciar con países aliados y estables— se vuelve la norma en este escenario. “Los lazos de amistad entre América Latina y Europa tienden a ser más fuertes y ahora Mercosur-Europa. No competimos por intereses geopolíticos y demás más allá de pequeños conflictos”, remarcó.

Sin embargo, el economista plantea que la oportunidad petrolera es solo el primer paso de un salto más ambicioso. Acto seguido, propuso un cambio de paradigma: una transición desde la exportación de electricidad hacia la de tecnología. El argumento es logístico: transportar electricidad es costoso debido a la necesidad de construir infraestructuras de alta tensión de miles de kilómetros.

El economista liberal, Agustín Etchebarne
El economista liberal, Agustín Etchebarne

El especialista sugirió aprovechar el enorme potencial de la energía eólica patagónica para alimentar “data centers” o centros de datos. “Ahora en lugar de exportar electricidad vamos a exportar datos y es mucho más barato, porque tenés que tirar una línea de fibra óptica que corren por el piso en lugar de tirar todas esas líneas de alta tensión que son absolutamente caras”, insistió.

Esta “exportación de datos” a través de fibra óptica permitiría al país atraer inversiones tecnológicas masivas. Según el economista, empresas vinculadas a la inteligencia artificial como OpenAI o Starlink ya tienen en la mira inversiones que podrían rondar los u$s 25.000 millones, atraídas por los bajos costos energéticos locales y la conectividad a través de Chile.

Para Etchebarne, este proceso será progresivo, pero las bases geopolíticas ya están sentadas. “Ese resultado lo vas a ver en varios años, no va a ocurrir de un día para el otro pero va a ser espectacular”, sentenció.

Nuevo hito de Vaca Muerta: la producción de petróleo arrancó 2026 con nuevos máximos

De acuerdo con los datos, la producción total de petróleo en Vaca Muerta alcanzó en enero los 882,2 miles de barriles por día (Mbbl/día). Esto implicó una suba mensual del 0,4% frente a diciembre y un crecimiento interanual del 16,5%. Si se compara con febrero de 2020 —referencia previa al fuerte impulso del shale— el salto es del 67,4%, lo que muestra la magnitud del cambio estructural en el sector en los últimos años.

El dato más relevante vuelve a estar en el petróleo no convencional, que continúa explicando la mayor parte del crecimiento. En enero, la producción no convencional llegó a 603,5 miles de barriles por día, lo que representa el 68,4% del total nacional. Es decir, más de dos tercios del crudo que produce hoy el país provienen de desarrollos shale.

Además, el segmento no convencional mostró un crecimiento mensual del 1,7% y un incremento interanual del 34,7%, muy por encima del promedio general. Si se toma como referencia febrero de 2020, la expansión es aún más contundente: 378,9%. En apenas cinco años, el shale prácticamente cuadruplicó su producción.

La evolución anual promedio confirma esta tendencia. El promedio de producción total fue de 523,2 miles de barriles diarios en 2021, 592 miles de barriles diarios en 2022, 644.800 barriles diarios en 2023, 709.300 barriles diarios en 2024 y 802.900 barriles diarios 2025.

En paralelo, el petróleo no convencional pasó de un promedio de 168.500 de barriles diarios en 2021 a 506.000 en 2025, mostrando una aceleración sostenida.

El crecimiento del shale no solo permitió aumentar la producción total, sino también modificar la composición del sector, reducir la dependencia de importaciones y ampliar el potencial exportador.

La consolidación del no convencional también tiene impacto en inversiones e infraestructura. La expansión de oleoductos y la mayor capacidad de evacuación resultan claves para sostener el ritmo de crecimiento y evitar cuellos de botella.

El fuerte aumento interanual del 34,7% en el segmento shale confirma que el dinamismo sigue vigente, aunque la suba mensual más moderada del total (0,4%) sugiere una etapa de crecimiento más administrado.

En términos estructurales, el dato más significativo es que el petróleo no convencional ya no es un complemento, sino el núcleo del sistema productivo. Con casi el 70% del total nacional, el shale se consolida como el principal motor del sector energético argentino.

Así, el inicio de 2026 muestra un escenario de expansión sostenida, con una base productiva mucho más robusta que la de años anteriores. La combinación de mayores volúmenes, fuerte participación del no convencional y crecimiento interanual de dos dígitos refuerza la centralidad del petróleo en la agenda económica y en las perspectivas de ingreso de divisas para el país.