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El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, pidió a los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires no pagar las patentes hasta que no se emitan nuevas boletas. La decisión se conoció luego de que varios usuarios recibieran boletas con fuertes aumentos, con casos que superaban ampliamente la inflación anual.
La suba inesperada en la valuación fiscal de los vehículos en la Ciudad de Buenos Aires se explica a una inconsistencia detectada en el sistema, explicó Macri en declaraciones a LN+. “Hubo un error en la AGIP al utilizar una base de cálculo distinta, una variación diferente y algunos modelos se fueron más de un 100% arriba. Eso nunca fue el espíritu de lo que se aprobó”, señaló.
En ese sentido, los contribuyentes afectados argumentaron que el cambio de tabla de referencia alteró las condiciones bajo las cuales adquirieron sus vehículos, y que no correspondía aplicar retroactivamente un criterio que modifica beneficios ya otorgados.
Ante esta situación, el mandatario porteño anunció la suspensión del cobro de las boletas y firmó un decreto para frenar el proceso hasta que la Legislatura local aplique las correcciones. Por eso, Macri remarcó: “A los vecinos: no las paguen. Esta semana ya sale la nueva versión electrónica y después llegará, si hace falta, la versión impresa a quienes la pidan”.
Inflación como tope a los aumentos
Asimismo, el jefe de Gobierno porteño ratificó un punto clave del decreto que el Gobierno porteño busca plasmar por ley: ningún aumento del Impuesto a la Patente Vehicular podrá superar la inflación. Según explicó, el tope estará atado al índice inflacionario de este año y se irá ajustando en función de su evolución.
“El límite es claro: ninguna patente puede aumentar más que la inflación”. La definición refuerza el criterio del proyecto de ley que el Gobierno de la Ciudad enviará a la Legislatura porteña, con el objetivo de fijar un límite claro a las actualizaciones del tributo y evitar subas abruptas como las registradas recientemente.
Como medida inmediata, la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos prorrogó los vencimientos originales, que estaban previstos entre el 9 y el 23 de febrero.

Cómo inició el conflicto
El origen del problema radica en un cambio de criterio técnico. Hasta diciembre de 2025, la Ciudad de Buenos Aires utilizaba como referencia la tabla de valuaciones elaborada por la Dirección Nacional de la Propiedad del Automotor (DNRPA), organismo nacional dependiente del Ministerio de Justicia.
La idea de la Ciudad desde ahora era tomar como referencia los precios de mercado publicados por ACARA, en lugar de los valores de la DNRPA. El objetivo oficial era corregir distorsiones y desactualizaciones, pero el efecto inmediato fue que muchos autos duplicaron su valuación fiscal, especialmente los modelos más viejos.
A raíz de las criticas, la administración porteña a cargo de Jorge Macri presentará una iniciativa para poner un límite a futuras subas. “Ante las consultas recibidas en relación con la primera emisión de las boletas del Impuesto a las Patentes 2026, el Poder Ejecutivo de la Ciudad decidió enviar un proyecto de ley a la Legislatura para establecer un tope a la actualización del Impuesto a la Patente Vehicular, de manera tal que ningún caso registre variaciones superiores a la inflación medida para 2025″, sostuvo el comunicado.
De esta forma, si se llega a aprobar la iniciativa, el valor de los aumentos no debería superar el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumulado durante el año pasado, que fue del 31,5%. Mientras tanto, CABA aclaró que “se prorrogarán los vencimientos actualmente previstos”.
Desde el gobierno porteño explicaron además que tanto el esquema de cálculo del tributo como las alícuotas correspondientes “fueron aprobadas por la Legislatura de la Ciudad”. “Ahora con esta modificación tendrán un tope. En ningún caso la variación será superior a la inflación del año pasado”, concluyeron.





