

Una nueva encuesta de la consultora Proyección, a la que tuvo acceso El Cronista, traza un escenario electoral que desafía al gobierno de Javier Milei de cara al futuro y proyecta, con mucha nitidez, un duelo presidencial con Axel Kicillof como principal contrincante para 2027.
Al mismo tiempo, el estudio realizado entre el 2 y el 9 de abril, señala que el llamado “Adorni Gate” emerge como la primera crisis de credibilidad seria que enfrenta el Jefe de Gabinete, con una mayoría contundente de la ciudadanía que lo juzga con severidad.
En la intención de voto por espacios políticos, La Libertad Avanza se mantiene primera pero con una ventaja que se ha ido achicando: el partido oficialista obtiene el 34% de las preferencias, apenas 1,2 puntos por encima de Fuerza Patria, el espacio del peronismo kirchnerista, que llega al 32,8%.
El PRO aparece en un distante tercer lugar con el 8,7%, mientras que Provincias Unidas, el espacio de los gobernadores de centro, cosecha un 4,5%, y el Frente de Izquierda el 4,3%. Un dato que no puede pasarse por alto: el 15,6% elige el voto en blanco o impugnado, una señal de desafección que pesa sobre todo el arco político.
Cuando la pregunta apunta directamente a los candidatos presidenciales, Javier Milei lidera con el 39,2% de las preferencias, mientras que Kicillof le sigue con 32,6%. Myriam Bregman aparece en un lejano tercer lugar con el 4,6%, y Martín Llaryora suma el 4,4%. El 7,7% optaría por el voto en blanco y el 11,5% todavía no sabe.
En el escenario hipotético de un balotaje entre Milei y Kicillof, la diferencia se estrecha: el Presidente obtendría el 44,9% frente al 40,7% del gobernador bonaerense, con un 9,3% que elegiría anular el voto y apenas un 5,1% que declara no saber.
El mapa de posicionamiento de dirigentes que elabora Proyección, cruzando las variables de orden versus desorden y avance versus retroceso, muestra a Milei y Bullrich asentados en la zona de consolidación, mientras que Kicillof ocupa una posición que, aunque todavía en zona neutra, lo ubica por delante de todos los dirigentes opositores, con la mejor combinación orden-avance de ese segmento.
Massa, Kirchner y Grabois, en cambio, aparecen en la zona más castigada del mapa, asociados al retroceso y el desorden en la percepción general del electorado.
¿Puede el caso Adorni influir en las elecciones?
El bonus track del informe, realizado sobre una muestra de 1818 casos, está dedicado al caso Adorni, y los números son elocuentes. El 75,5% de los encuestados dice estar algo o muy informado sobre el escándalo que involucra al ex vocero presidencial. Y entre quienes conocen el caso, la lectura mayoritaria es contundente: el 58,9% considera que se trata de un hecho grave que afecta su credibilidad.
Solo el 12,7% lo interpreta como una operación política en su contra, el 8,4% lo ve como un tema menor sin importancia, y el 20% dice que falta información para poder juzgarlo.
El impacto del caso en la intención de voto hacia La Libertad Avanza es relevante. El 31,2% de los consultados asegura que no influye en su decisión y que seguirá votando al partido oficialista. Sin embargo, el 11,8% reconoce que el escándalo le genera dudas, y el 8,5% va más lejos: dice directamente que dejaría de votar a LLA a raíz del caso. El 48,5% restante, en tanto, corresponde a quienes nunca votaron al espacio y no lo harían.

Sumados quienes dudan y quienes dicen que se irían, el caso Adorni tiene potencial de erosión sobre casi el 20% del electorado que hoy sostiene al oficialismo.
Así, el cuadro general que dibuja el iadorninforme de Proyección es el de un Gobierno que, pese a tener cierto viento en contra en materia de imagen y economía doméstica, conserva una base electoral sólida y una ventaja competitiva frente a una oposición que apenas empieza a ordenarse.
El caso Adorni, en tanto, añade una variable nueva e incómoda: por primera vez, una controversia interna al propio oficialismo genera fisuras perceptibles en la coalición de votantes que Milei necesita mantener unida para disputar y ganar en 2027.




