

Aunque el programa económico logró anclar ciertas variables financieras, aún enfrenta serios desafíos. Hoy el debate del mercado ya no pasa por el superávit, sino por la salida definitiva del cepo y la reactivación del consumo y la industria.
En este contexto, el economista Luis Secco analizó el escenario actual y apuntó a la reticencia oficial por liberar el dólar por completo. “La clave sigue siendo, a mi juicio, la macro. Y en todo lo que es macro, hace falta corrección en lo cambiario y lo monetario”, afirmó.
En esa línea, el especialista remarcó: “¿Cuánto menos se hablaría en el día a día de la política económica si el tipo de cambio flotara? Nadie hablaría de eso, nadie discutiría el precio de mercado. Pero cuando vos lo ves en el nivel en el que está, la discusión cambiaria genera una expectativa de corrección. Sería muy sano para la economía modificar la política cambiaria y monetaria, hacerla más clara y transparente”.
Esta postura choca contra lo que el especialista define como “un temor a flotar desde el día uno”. Al respecto, profundizó: “Muchos nos convertimos en mandriles por decir que había que sacar el cepo. Me parece muy importante que el Gobierno no desaproveche el tiempo que le fue concedido, y en parte lo está haciendo”.
“No es peyorativo, el miedo a flotar es un hecho estilizado de muchos programas de estabilización, esto está documentado. Y ellos lo tienen, lo tienen que asumir. Yo creo que no está justificado, pero son ellos los que mandan en términos de política económica”, apuntó en una entrevista con Ahora Play.

Esta decisión cambiaria se ata al propio diseño comunicacional del programa. “Ellos están convencidos de que, si a este plan le aplicas tiempo, los problemas se resuelven, es lo que están diciendo todo el tiempo, que no esperen que hagan nada en particular”, explicó.
Y, aunque Secco no ve cambios inminentes, advirtió: “Hay un tema de diseño de la política económica, esa idea de las fases, que en términos de formación de expectativas eso genera incertidumbre. Eso se tiene que terminar rápido, el Presidente debería preguntarse si la transición se está realizando al menor costo posible. Y la respuesta, mi respuesta, es que no”.
¿Cuándo se viene el repunte de la economía? El análisis de Luis Secco
En cuanto a la economía real, el interrogante es cuándo se hará sentir el repunte en la calle. “Creo que la economía tal vez no mejore en el grado o en la forma en la que se pueda volver perceptible para las grandes mayorías, ese es el gran desafío por delante”, definió Secco.
Al respecto, precisó: “Los sectores más rezagados son los que tienen mucho peso urbano y suburbano, donde hay más cantidad de votantes, ahí tienen un problema grave con comercio, industria y construcción. Veo una dificultad de que se materialice esa percepción de cambio”.

La traba para la reactivación, asegura, radica en un horizonte de negocios aún cauto. “La tasa de inversión de Argentina sigue siendo bajísima, el RIGI te ayuda a mantenerla, pero no movió el amperímetro. Los proyectos que suman cientos de miles de millones de dólares son en 10 años”, ilustró.
Bajo ese panorama, consideró que “a la economía le va a costar generar empleo y eso tiene que ver con un clic de expectativas que no viene, que se va postergando. Antes la bisagra era la elección de 2025, luego la aprobación del Presupuesto, luego el momento de pagar la deuda de enero. El Gobierno tildó todo, pero la bisagra se volvió a correr hasta octubre de 2027, y para eso falta mucho”.
En el frente de las cuentas públicas, si bien cree que el superávit “es factible de ser continuado”, alertó sobre su calidad: “Este era el año del bisturí, no de la motosierra, y la motosierra volvió a salir del placard. Hace falta trabajarlo un poquito para que sea sustentable y el acompañamiento continúe”.
El gran tema, remarcó, es que “el ajuste fiscal planteado venia de que la factura que íbamos a pagar iba a reflejar todavía más los verdaderos costos de la energía, y hoy no estamos viendo en las boletas de gas y de luz todo el efecto que se había presupuestado, por ahora se pueden dar el lujo de postergar eso, pero en el invierno y después del invierno se va a hacer más difícil”.
A esto sumó que las ventajas fiscales actuales “son transitorias”, y detalló: “Son los ingresos por privatizaciones, el efecto de las hidroeléctricas de enero le está salvando el año, sin ese estaríamos por debajo del nivel del año pasado. Eso estaba previsto, pero lo querían usar para compensar algún riesgo fiscal en algún sector. Hoy están muy justitos. Llevamos nueve meses seguidos de caída de recaudación”.
Finalmente, evaluó el escenario político. “¿Si existe el “riesgo kuka”? Es el riesgo del péndulo en realidad, la Argentina ha sido muy pendular en toda su historia económica. Y ese riesgo está siempre latente”, analizó.




