En esta noticia
- El mapa del offsore que mira YPF
- El primer gran intento del offshore argentino fue frente a Mar del Plata
- Por qué el foco del Offshore de YPF hoy está en Uruguay
- El negocio del offshore se falla tres de cada cuatro veces
- El offshore todavía está antes del RIGI
- Vaca Muerta sigue siendo la prioridad de YPF
Mientras YPF destina decenas de miles de millones de dólares a desarrollar Vaca Muerta y ampliar la capacidad exportadora de petróleo y gas, la compañía mantiene otra apuesta que se mueve en una escala de tiempo completamente distinta y no es por producir más barriles mañana ni en un mes, sino para encontrar el yacimiento que algún día pueda reemplazar el shale neuquino.
La estrategia liderada por el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, apunta al Atlántico Sur y todavía está varios pasos antes de cualquier desarrollo comercial. Allí no existen pozos productores, oleoductos ni proyectos de exportación.
Primero hay que responder una pregunta mucho más básica y es si realmente existe petróleo en cantidades suficientes para justificar una inversión.
La diferencia explica por qué el offshore argentino parece avanzar mucho más lento que el shale neuquino. Mientras Vaca Muerta ya demostró dónde está el recurso y el desafío consiste en desarrollarlo, en el mar todavía se atraviesa la etapa de exploración, la más riesgosa de toda la industria petrolera.
El mapa del offsore que mira YPF
El plan estratégico de YPF está proyectado en un mapa del Atlántico Sur que reúne en una misma imagen a Argentina, Uruguay, Brasil, Namibia y Sudáfrica.
La hipótesis que guía la exploración es que las cuencas sedimentarias ubicadas a ambos lados del Atlántico compartieron un mismo origen antes de la separación de los continentes y, por lo tanto, podrían esconder sistemas petroleros similares.
Los descubrimientos realizados en Namibia durante los últimos años reforzaron esa expectativa y reactivaron el interés por todo el margen atlántico sudamericano.
La propia YPF resume esa estrategia en su sitio dedicado al offshore. Allí explica que posee seis bloques en el Mar Argentino y otro en Uruguay, todos ellos todavía en etapa exploratoria.
El primer gran intento del offshore argentino fue frente a Mar del Plata
La exploración argentina ya dio un paso histórico cuando, hace algunos años, YPF y Equinor perforaron el primer pozo de aguas profundas realizado en el país, frente a la costa de Mar del Plata.
La operación representó un hito tecnológico para la industria local. El pozo se perforó a más de 4.000 metros de profundidad de agua y alcanzó casi 7.000 metros de profundidad total.
El resultado, sin embargo, no fue el esperado. No se encontró petróleo comercial. Lejos de cerrar la historia, ese resultado modificó la siguiente pregunta geológica.
Según explicaron fuentes de la compañía El Cronista, la exploración offshore funciona precisamente de esa manera. Primero se realizan estudios sísmicos para identificar posibles trampas geológicas. Luego se perfora un pozo exploratorio para comprobar si la hipótesis era correcta.
Cuando el resultado no confirma la presencia de hidrocarburos, la búsqueda no necesariamente termina. Lo habitual es desplazar la exploración hacia otros sectores donde el modelo geológico todavía conserve potencial.
Por qué el foco del Offshore de YPF hoy está en Uruguay
La reciente asociación entre YPF y la italiana ENI para explorar el bloque OFF-5, frente a las costas uruguayas, pudo haber generado la impresión de que la petrolera argentina había abandonado el Mar Argentino. Tanto especialistas como fuentes de YPF consultadas por El Cronista coinciden en que esa lectura resulta equivocada.
Juan José Carbajales, director de Paspartú, explicó que existe una diferencia fundamental entre Vaca Muerta y el offshore. “En Vaca Muerta ya se sabe dónde está el recurso; simplemente hay que desarrollarlo. En el offshore todavía se está tratando de identificar dónde existe un sistema petrolero. Primero viene la sísmica y recién después los pozos exploratorios”, señaló.
Según el especialista, la perforación realizada frente a Mar del Plata permitió descartar una de las hipótesis geológicas y desplazó la atención hacia otros sectores del mismo sistema.
Desde la empresa, en tanto, describieron el proceso en términos similares.
Explicaron que el conocimiento obtenido durante la campaña sísmica y el primer pozo exploratorio permitió modificar la búsqueda hacia el norte del margen atlántico, donde hoy se concentra la nueva apuesta junto a ENI.

No se trata, afirman, de abandonar Argentina para invertir en Uruguay, sino de continuar la exploración donde la información geológica indica que puede existir una mejor oportunidad.
El negocio del offshore se falla tres de cada cuatro veces
La exploración offshore pertenece a lo que la industria denomina “exploración de frontera” y el nombre resume bastante bien el desafío.
Las fuentes consultadas estiman que la tasa de éxito ronda apenas el 25%. En otras palabras, aproximadamente uno de cada cuatro pozos exploratorios consigue demostrar un descubrimiento que luego puede transformarse en un desarrollo comercial.
Si aparece petróleo, todavía resta determinar cuánto puede recuperarse económicamente. Sólo cuando ese volumen justifica la inversión comienza el diseño del desarrollo productivo. Sólo después de eso podría pensarse en un potencial esquema como el RIGI, siempre que se mantenga para ese momento.
El offshore todavía está antes del RIGI
La discusión regulatoria aparece, entonces, bastante más adelante que la exploración.
El Gobierno redujo este año de u$s 600 millones a u$s 200 millones el monto mínimo exigido para proyectos offshore dentro del RIGI y prorrogó el plazo de adhesión hasta julio de 2027.

Hasta ahora ningún proyecto costa afuera ingresó al régimen.
La explicación que predomina entre los especialistas no apunta principalmente al esquema tributario. Antes de pensar en construir plataformas, ductos o instalaciones productivas, las empresas necesitan comprobar que existe un descubrimiento comercial.
Vaca Muerta sigue siendo la prioridad de YPF
Nada de esto modifica la hoja de ruta de YPF para los próximos años. La compañía continúa concentrando sus mayores inversiones en Vaca Muerta, donde presentó los proyectos de mayor magnitud dentro del RIGI y lidera desarrollos vinculados con producción, oleoductos y exportación de GNL.
En el sector coinciden en que esa prioridad difícilmente cambie durante la próxima década y el offshore se mueve con otra lógica y otros tiempos. Será cuestión de esperar. Y de buscar.





