

El Gobierno de Estados Unidos intensificó su campaña militar en Medio Oriente en el marco de la denominada operación “Furia Épica”, una ofensiva aérea que se desarrolla junto a Israel contra objetivos estratégicos en Irán. En los últimos días, el Pentágono reforzó el despliegue con la incorporación del bombardero estratégico Boeing B-52, una de las aeronaves de ataque más emblemáticas de la fuerza aérea estadounidense.
La decisión forma parte de una escalada militar que se aceleró tras varios días de enfrentamientos directos entre los tres países, con bombardeos, lanzamiento de misiles y operaciones con drones en distintos puntos de la región.
En medio de esta ofensiva, el conflicto ha superado las fronteras iniciales y ya involucra ataques y represalias en varios territorios de Medio Oriente, lo que ha elevado la preocupación internacional por una posible expansión del enfrentamiento.
Cómo avanza la operación militar de Estados Unidos e Israel contra Irán
La ofensiva comenzó a finales de febrero con una serie de ataques coordinados contra instalaciones militares iraníes, incluidos centros de mando, bases vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y sistemas de defensa aérea. Entre los primeros objetivos estuvo el líder supremo Alí Khamenei, cuya muerte se confirmó en las primeras horas del sábado 28.
De acuerdo con reportes difundidos por Infobae, las fuerzas estadounidenses han atacado más de 2000 objetivos militares durante las primeras fases de la operación. Entre los blancos se encuentran silos de misiles, radares, infraestructuras estratégicas y parte de la flota naval iraní.

Los bombardeos se han concentrado principalmente en Teherán y otras ciudades clave, con el objetivo de debilitar la capacidad operativa de las fuerzas iraníes y limitar su capacidad de respuesta.
La ofensiva también cuenta con la participación de Israel, que ha realizado ataques paralelos contra posiciones vinculadas a grupos aliados de Irán en distintos puntos de la región.
El papel del bombardero B-52 en la ofensiva
Uno de los elementos más destacados del refuerzo militar estadounidense es la incorporación del Boeing B-52 Stratofortress, un bombardero estratégico de largo alcance que ha sido utilizado por Estados Unidos en distintos conflictos desde la Guerra Fría.
Este avión, de acuerdo con la información compartida en el sitio web de las Fuerzas Aéreas estadounidenses, puede transportar grandes cargas de armamento convencional, incluyendo bombas guiadas y misiles de largo alcance, lo que lo convierte en una plataforma clave para operaciones aéreas de gran escala.
El B-52 también posee capacidad de vuelo intercontinental y puede operar durante largas misiones con reabastecimiento en el aire, lo que permite ejecutar ataques a larga distancia sin necesidad de bases cercanas al frente de combate.
La llegada de este bombardero refuerza la capacidad ofensiva estadounidense en el conflicto y refleja el aumento del nivel de intervención militar en la región.

Más de 1300 muertos y un conflicto que se expande por Medio Oriente
El aumento de las operaciones militares ha provocado un rápido incremento en el número de víctimas. Distintos reportes internacionales indican que más de 1300 personas han muerto desde el inicio de los enfrentamientos, la mayoría en territorio iraní.
Además de los fallecidos en Irán, también se han registrado víctimas en Líbano, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, así como bajas entre militares estadounidenses y civiles israelíes.
Los ataques han afectado incluso a instalaciones sanitarias, según informes de organismos internacionales, mientras que miles de personas han sido desplazadas en diferentes zonas afectadas por los bombardeos.
La guerra ya involucra a otros países y grupos aliados en la región
La escalada no se limita únicamente a Irán e Israel. Durante los últimos días se han registrado lanzamientos de cohetes y drones desde el sur de Líbano por parte de milicias vinculadas a Teherán, lo que ha provocado nuevas operaciones militares israelíes en esa zona.
Al mismo tiempo, varios países del Golfo Pérsico han reportado interceptaciones de misiles y drones, lo que ha generado preocupación por la seguridad de infraestructuras energéticas y rutas aéreas.
Las tensiones han provocado interrupciones en vuelos comerciales y alertas en distintos aeropuertos de la región, mientras diversas potencias internacionales han pedido una desescalada del conflicto ante el riesgo de que la guerra se extienda a un escenario regional más amplio.







