

La embestida del Gobierno contra JT Inmobiliaria tuvo el efecto más obvio, y para muchos el que realmente se buscaba desde la Casa Rosada. El miedo a los efectos secundarios de esa situación se comienzan a apoderar de a poco del mercado de los ladrillos.
La semana pasada, la presidenta Cristina Kirchner atacó por cadena nacional al empresario Jorge Toselli, de JT Inmobiliaria, quien había hablado en los medios sobre la mala situación por la que atraviesa el sector a raíz de las trabas a la compra de dólares, y lo acusó de no tener los papeles en orden con la AFIP.
Horas después, el organismo recaudador se encargó de quitarle el CUIT, con lo que la inmobiliaria quedó literalmente paralizada hasta nuevo aviso.
La situación de JT Inmobiliaria generó dos reacciones en particular. La primera, el enojo de sus colegas. Desde un primer momento cuestionaron la medida que se tomó contra la agencia, a tal punto que el presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), Néstor Walenten, sostuvo que me parece que tiene que tener miedo toda la sociedad, porque si éstos son los métodos, hasta yo tengo miedo. Si me llaman para preguntarme cómo está el mercado, yo tengo que decir la verdad. Y la verdad es que con el primer semestre de 2012, vamos a estar cerrando el peor año de la última década.
Pero la otra reacción que se dio es más preocupante. En las inmobiliarias el miedo a que se produzca una suerte de efecto Toselli comienza a tomar cada vez más forma.
Esto que ocurrió es una locura; no se entiende una reacción de este tipo, es algo totalmente desmedido, sentenció a El Cronista una fuente del sector, y agregó que el temor ahora es que se comience con represalias de este tipo ante quienes se nos ocurra mostrar la realidad.
Dentro de esta estrategia, entre las inmobiliarias analizan con fuerza la posibilidad de que a partir de ahora no existan diferentes voces en torno de la situación del sector. La idea que se maneja es que haya un par de voces autorizadas (podrían ser el Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires Cucicba o la Cámara Inmobiliaria Argentina CIA), ya sea a través de sus voceros o incluso de algún informe.
Salvando las diferencias entre un caso y otro, esta iniciativa tiene alguna similitud con lo que hicieron las consultoras económicas, que luego de recibir el ataque del Gobierno al difundir las cifras de inflación, decidieron presentar un informe único en el Congreso, y a través de diputados opositores.
El temor a que se empiece con una casa de brujas existe. Si se hizo lo que se hizo con Toselli, no tenemos por qué no pensar que esto no ocurrirá. Es muy claro que la intención con el caso de JT Inmobiliaria fue dar un mensaje al resto del sector; marcar que no se puede decir que el mercado se derrumba, reconoció otra fuente.
En medio de esto, el viernes se desarrolló durante varias horas un encuentro entre varios de los operadores inmobiliarios más importantes del mercado. Allí justamente se reforzó la idea de guardarse. Una prueba de esto fue la solicitada publicada ayer por Cucicba. Además, se coincidió en la importancia de bajar el tono de la discusión, aunque sin ocultar la realidad.










