En los últimos trimestres las variables macroeconómicas en la Argentina comenzaron su senda hacia la normalización y, de la mano de esto, el crédito al sector privado creció un 90% interanual en términos reales.
La proporción de préstamos al sector privado sobre el total de activos a nivel nacional aumentó desde 23% en 2023 a 40% hoy. El crecimiento en el volumen de financiaciones no implicó un incremento significativo del activo de los bancos (que aumentó un 11% interanual), sino que vino de la mano de una fuerte disminución en el financiamiento al sector público, que llegó a representar un 51,3% en abril 2024.
"Si bien se observó una suba significativa del crédito dentro del activo del sistema, continúa por debajo del máximo de la década que fue de 49,4% en octubre de 2017", advierte un informe de Moody´s.
Crédito en alza
"El crédito al sector privado continuará su tendencia al alza y esperamos se incremente en torno a entre un 40% y 50% en términos reales. Esto implica una desaceleración respecto a lo ocurrido en 2024, momento en el que el crédito se encontraba en mínimos históricos y a medida que se tienda a la normalización el crecimiento continuará suavizándose", señala el research.
En términos de penetración del crédito, el indicador de préstamos como porcentaje del PBI se ubicó en 10,9% en 2024, luego de tocar mínimos históricos de 6,6% el año anterior. Para este año, con un crecimiento más moderado de los préstamos, esperan que la penetración pueda alcanzar un valor en torno al 13% del PBI. Este valor continúa muy por debajo de otros países de la región, pero se acerca a los valores que tomó en el período 2016-2018 en Argentina.
Cartera en pesos
Si bien esperan que el mayor aumento provenga de la cartera en pesos, las modificaciones en materia cambiaria introducidas el 14 de abril harán que aumente la dolarización de depósitos, lo que podría impulsar más la intermediación financiera en dólares a empresas generadoras de divisas.
La cartera de financiaciones a corporativos estará impulsada por demanda de los segmentos de energía, petróleo y gas y agropecuario, mientras que para el segmento individuos el crecimiento estará vinculado a créditos al consumo e hipotecas.
Morosidad
Para Moody's, la mora del sistema se ubicará en torno al 3% para 2025 desde un 2% en 2024. La morosidad del sistema no superó el 5% en los últimos 10 años, incluso en periodos de alta penetración del crédito o de crisis profundas.
En los últimos meses se han observado mayores incumplimientos en las carteras de consumo dirigidas a segmentos no bancarizados, y si bien esto aún no se ve en los números del sistema financiero, esperan que la mora aumente para 2025.
La fuerte competencia por captación de depósitos generará presión sobre la tasa pasiva y hará que se compriman los márgenes de ganancias. Para lograr los objetivos de crecimiento del sistema, es necesario un aumento en el volumen de depósitos, cuya tendencia de aumento (16% interanual) se ubica por debajo de la de los préstamos.
En este sentido, esperan una alta competencia entre las entidades, que presionará los spreads e implicará menor rentabilidad.
Mercado de capitales
Por otra parte, desde el cuarto trimestre de 2024, el mercado de capitales comenzó a posicionarse como una alternativa de fondeo relevante para las entidades financieras.
Desde ese momento a la fecha se emitieron más de 40 obligaciones negociables por parte de los bancos por un monto superior a u$s 1.500 millones, contemplando las emisiones tanto en pesos como en dólares. En Moody's esperan que esta tendencia continúe y se profundice en 2025.
Los indicadores de capital y liquidez de las entidades financieras disminuirán durante el año desde máximos alcanzados en 2023 e inicios de 2024 sin deterioro en el perfil crediticio de los bancos.
Activo de los bancos
El activo de los bancos comprendía una gran proporción de títulos públicos e instrumentos del BCRA que generaban mayor liquidez y altos indicadores de solvencia, dado que en términos normativos los títulos soberanos son considerados de cero riesgo y, por lo tanto, no consumen capital.
Al incrementar la proporción de préstamos dentro del activo, tanto el capital como la liquidez se verán presionados a la baja. En cuanto a la liquidez, hoy en día se ubica en torno a entre el 30% y 40% en pesos y 65% en dólares, y al cierre del año se ubicará en valores menores, pero continuará siendo adecuada.
"En términos de capital, esperamos que el aumento en los activos ponderados por riesgo a raíz del mayor volumen de financiaciones genere que el indicador disminuya al rango de entre el 15% y 20% desde alcanzar máximos de 40% a principios de 2024", precisa el paper.
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