


La civilización del espectáculo, de Mario Vargas Llosa (Alfaguara)
El nuevo libro de Mario Vargas Llosa tras la concesión del Premio Nobel de Literatura.
La banalización de las artes y la literatura, el triunfo del periodismo amarillista y la frivolidad de la política son síntomas de un mal mayor que aqueja a la sociedad contemporánea: la idea temeraria de convertir en bien supremo nuestra natural propensión a divertirnos. En el pasado, la cultura fue una especie de conciencia que impedía dar la espalda a la realidad. Ahora, actúa como mecanismo de distracción y entretenimiento. La figura del intelectual, que estructuró todo el siglo xx, hoy ha desaparecido del debate público. Aunque algunos firmen manifiestos o participen en polémicas, lo cierto es que su repercusión en la sociedad es mínima. Conscientes de esta situación, muchos han optado por el discreto silencio. Como buen espíritu incómodo, Vargas Llosa nos entrega una durísima radiografía de nuestro tiempo y nuestra cultura.
"La cultura, en el sentido que tradicionalmente se ha dado a este vocablo, está en nuestros días a punto de desaparecer."
"Este pequeño ensayo no aspira a abultar el elevado número de interpretaciones sobre la cultura contemporánea, sólo a dejar constancia de la metamorfosis que ha experimentado lo que se entendía aún por cultura cuando mi generación entró a la escuela o a la universidad y la abigarrada materia que la ha sustituido, una impostura que parece haberse realizado con facilidad, en la aquiescencia general." Mario Vargas Llosa.

"El carcelero tiene su carcelero y éste al suyo y así al infinito. Tú y yo somos los eslabones finales de una larga cadena de sumisiones. Así está ordenado el mundo, mi joven amigo. ¿Hay otra salida?". Eso dice el protagonista de uno de los ocho cuentos que integran esta obra, por donde Carolina Grau transitará como presencia sutil, como persona, como fantasma y como enigma, trazando siempre un fino halo de misterio.
Los lectores se preguntarán si lo que leen son hechos de la imaginación, fragmentos de sueños o terribles realidades que permanecieron ocultas. La distancia y la cortesía permiten que el horror subyacente se manifieste de una manera más fría y poderosa, no como sueño de la razón sino como vigilia de la semi-razón. La realidad también son las palabras, aunque a veces sirven de aplazamiento entre un horror y el siguiente.

En los años de 1920, Buenos Aires crecía y prosperaba. Cada día los tranvías acercaban al centro a los vecinos de los nuevos barrios. Allí se concentraban las oficinas, los comercios y el entretenimiento: los cafés, los cines, los restaurantes, los cabarés y prostíbulos, y también los teatros, que eran muchos y muy concurridos.
Gente de teatro reconstruye el mundo del pujante espectáculo teatral porteño de entonces: las compañías, los empresarios, los actores populares ‘como Florencio Parravicini’, los trabajadores de las tablas y los utileros. También la legión de autores, que a razón de una obra por mes alimentaban una cartelera siempre renovada, con varias funciones diarias. Fue una verdadera fábrica teatral, destinada a un público variado, donde alternaban familias que hacían su salida semanal con empleados que escapaban de su trabajo para asistir a una matiné.
Este libro da cuenta de una experiencia social singular, ya que ir al teatro era una práctica habitual de mucha gente. La ‘familia teatral’ fue uno de los tantos grupos en la multiforme sociedad urbana, y las obras, efímeras pero atentas a los temas del día, constituyeron una guía útil para conocer la ciudad y para que cada uno se reconociera en ella. Con Gente de teatro, Carolina González Velasco ofrece una visión penetrante y matizada de la sociedad de los años veinte.

Estas páginas son un pequeño recorrido por la apasionante vida y obra de Osvaldo Bayer. Testigo y protagonista de momentos históricos del siglo XX, su pluma y su palabra siempre acompañaron y defendieron las luchas populares, el grito de los humillados, la rebeldía de los explotados, la causa de los justos y soñadores. Su valentía y coraje civil ayudaron a desenmascarar la historia oficial dominante, la de los "vencedores". Esa historia con la cual, los poderosos de siempre, intentaron ocultar tantas masacres y genocidios cometidos con total impunidad contra los pueblos sufridos y esperanzados por un mundo mejor.
Sus investigaciones históricas, su labor periodística, su compromiso y su defensa inclaudicable de los derechos humanos, han convertido a Osvaldo Bayer en una figura emblemática de la cultura latinoamericana. En una oportunidad, el notable dramaturgo y poeta alemán, Bertolt Brecht escribió: Hay hombres que luchan un día y son buenos / Hay otros que luchan un año y son mejores / Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos / Pero hay los que luchan toda la vida / esos son los imprescindibles. Una definición precisa sobre el Eterno Libertario.

Daniel Balmaceda logra transmitir entusiasmo por la historia. Los veintitrés hijos de Urquiza, por qué la ex confitería Del Molino se llama así y qué tiene que ver con un francés que viajaba en globo, la primera gobernadora de facto, corridas de toros en la 9 de Julio, la maestra que inventó el guardapolvos blanco, cuando el zoológico era una pensión para Onelli y se fue a vivir allí, cuando Quinquela Martín niño pintaba con el carbón que vendía su padre adoptivo, el día que el presidente Julio A. Roca fue guardavidas, quién fue el Rin Tin Tin de nuestras pampas, la negra María Haedo de Acosta que murió a los 127 años, son sólo algunas de las anécdotas que recopila esta edición definitiva del libro más divertido que se haya publicado sobre historia argentina de los siglos XIX y XX.

Este libro fue escrito entre 1997 y 1998. Ahora se reedita en su versión original, sin cambios ni capítulos adicionales. "Me parece saludable, para dimensionar el libro dice Rodolfo Braceli en su Prólogo, que el autor y su editor no cedieran a la tentación de actualizar y agregar: una de las virtudes de Un grito en el desierto es que no se haya escrito el día después, por ejemplo tras ese Apocalipsis argentino que nos estalló entre el 2001 y el 2002, cuando cundió de la mano del pánico la imperiosa necesidad de fundar la Segunda República […] Pasada una década y media, puede advertirse que fue escrito sin impostaciones eruditas o académicas, con la cordialidad invalorable de la sencillez".
Un texto que entrelaza la realidad y la reflexión con un relato de ficción -cuyo protagonista principal es el desocupado número 1.957.211 (de allí su sobrenombre de "Once")- y que desnuda con crudeza, pero también con una mirada profundamente humana, los estragos del neoliberalismo y la globalización. Un libro visionario, narrado de manera atractiva y desde un auténtico compromiso ético y cívico, que despierta conciencias y rescata los valores del amor y la solidaridad. Es, sobre todo, una fervorosa reivindicación de la dignidad del hombre.

El Interior es un país enorme, el octavo del mundo en extensión. Martín Caparrós decidió aceptar el reto de contar ese país y para ello recorrió, durante meses, solo y despacio, cada uno de sus rincones. Quería saber si, como creen muchos porteños, El Interior es la chacarera, la pobreza, el feudalismo, la pachorra, la inmensidad vacía. Si es cierto que es el lugar de las raíces, la Argentina verdadera. Si hay rasgos que nos hacen argentinos, que nos reúnen en una sola idea, una sola cultura.
En ‘El Interior’ , el autor nos vuelve a deslumbrar por su capacidad para escuchar, registrar y seleccionar lo que verdaderamente cuenta. Con la actitud del cazador y el talento del narrador, Caparrós ha logrado escribir la gran crónica de la Argentina contemporánea.

Jacobo ha decidido morir. Un accidente de tráfico lo ha dejado parapléjico y con dolores tan fuertes que le hacen la vida insoportable. David, su padre, se enfrenta a la más dura de todas las pruebas: ser testigo del proceso. Mientras Jacobo viaja a un lugar de Estados Unidos donde su muerte sea posible, David soporta en Nueva York las horas aferrándose a la esperanza de una inevitable pregunta: ¿se arrepentirá su hijo en el último minuto?
Casi veinte años después -con la visión desgastada y el espíritu atento-, David reconstruye su vida en Nueva York, sus días de pintor prolífico, el accidente de Jacobo y, sobre todo, los momentos de espera junto a su familia, mientras su hijo se dirige al destino que ha elegido. El estupor del dolor no le impide presenciar la belleza con infinita atención, y su relato se convierte en testimonio de la vida misma, tan inmensa y poderosa que incluso contiene la muerte.
Esta potente y emotiva novela representa de manera lúcida la narrativa de un autor que siempre se ha interesado por explorar la cercanía de los opuestos, mostrándonos que, cuando la muerte es inminente, no queda más remedio que contar y reivindicar la vida.

Como pocos lugares en el mundo, Córdoba es un escenario por el que han pasado personajes sobresalientes y donde han transcurrido acontecimientos extraordinarios que son parte de la historia universal contemporánea. En un terreno transformado por los pueblos indígenas, por la llegada de los primeros adelantados españoles, por los jesuitas y por la formación de una incipiente oligarquía terrateniente, buscaron refugio -u olvido- inmigrantes, fugitivos, aventureros, místicos y ocultistas, criminales nazis y exiliados de la España franquista, millonarios, artistas, perseguidos políticos, santos y asesinos.
Mientras nos guía por los altibajos de su geografía incomparable, Jorge Camarasa nos enseña los lugares donde transcurrió la infancia de Ernesto "Che" Guevara, los paisajes que vio Eva Duarte cuando filmaba la película que el peronismo prefirió ocultar, los hoteles donde el mismísimo Adolf Hitler habría sido visto, el pueblo ausente al que habría llegado Pablo Neruda.
O nos cuenta cómo el cerro Uritorco ha convocado a lo largo de los tiempos toda clase de excursiones místicas: templarios, sociedades secretas, buscadores de ovnis, sectas, grupos newage; todos congregados alrededor de esta montaña mágica que aún hoy sigue dando que hablar.
Historias de mujeres y hombres que han volado los cielos, atravesado océanos y cruzado montañas, movidos por el amor, la fe, la pasión o la muerte, los doce relatos que conforman este libro nos invitan a formar parte de este lugar de encuentro que es, también, un verdadero mundo dentro del mundo.

El género gauchesco inaugura en la historia de la literatura argentina un pacto social: mientras el incipiente Estado nacional hacía uso de la población rural en las guerras de la independencia, el escritor (culturo, urbano) del género gauchesco "usó las posiciones y los tonos de la voz del gaucho para escribirlo, y en ese mismo momento le dio la voz al gaucho".
Este libro, originalmente publicado en 1988 e inhallable hasta hoy, analiza ese pacto inaugurando un modo de leer la relación entre literatura, cuerpos y política. Un volumen fundamental para el estudio del uso letrado de la cultura popular, a la vez que una obra renovadora de nuestros estudios literarios.

Hace más de cien años empezó uno de los fenómenos más potentes, más conocidos, más misteriosos de la Argentina actual: Boca Juniors y sus millones de bosteros. Martín Caparrós es uno de ellos, por eso Boquita es un libro emocional, emocionado.
Un recorrido por esas situaciones que todo hincha quisiera vivir y no lo dejan: viajar con el equipo a una final, compartir la popu con la Doce , entender los negocios del fútbol, conversar con glorias xeneizes de antes y de ahora para saber cómo es y qué piensa un jugador. Con la usual solvencia de sus crónicas, el autor testimonia eso que para la mitad más uno del país es un sentimiento, y radiografía los extremos hasta donde puede llegar la pasión boquense.
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