

En distintos hogares empezó a instalarse un gesto simple para mejorar el aire de los ambientes cerrados. Sin sprays ni aparatos eléctricos, muchas personas optan por una solución casera que apunta directamente al origen del problema: la humedad y los olores persistentes en espacios poco ventilados.
El método combina dos ingredientes comunes de cocina y se aplica de forma práctica en placares, baños o lavaderos. A partir de su difusión, crece el interés por entender para qué ayuda poner arroz con café en un frasco dentro de la casa y por qué se volvió una de las recomendaciones más repetidas para el uso cotidiano.
¿Para qué ayuda poner arroz con café en un frasco dentro de la casa?
El arroz seco actúa como absorbente natural de la humedad del ambiente, un factor que suele intensificar el olor a encierro. Colocado en un frasco abierto o cubierto con tela, puede funcionar de manera continua sin necesidad de recambios frecuentes.
El café, en granos o molido, complementa ese efecto al neutralizar olores fuertes en lugar de solo taparlos. Esta combinación permite mejorar el aire en espacios pequeños o cerrados y dejar un aroma más agradable de forma sostenida.

¿Por qué todos lo sugieren y cómo se usa correctamente?
La popularidad del truco se explica por su bajo costo y facilidad de implementación. Para prepararlo, alcanza con colocar una o dos tazas de arroz crudo y café en un frasco de vidrio, sin cerrarlo de forma hermética para permitir la absorción.
Recomendaciones básicas:
- Ubicar el frasco en ambientes poco ventilados.
- Agitar la mezcla cada una o dos semanas.
- Renovar el contenido cada tres o cuatro meses.
Como el arroz no está cocido, el riesgo de atraer plagas es bajo si el recipiente se mantiene limpio. Esa combinación de practicidad y utilidad explica por qué este recurso casero se volvió una opción de servicio cada vez más utilizada dentro del hogar.




