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A sus 96 años, Clint Eastwood tiene una historia que va más allá de Hollywood, ya que hace casi cuatro décadas, el actor intervino para salvar una propiedad histórica de California que estaba amenazada por un millonario proyecto inmobiliario. En lugar de permitir que sus construcciones fueran demolidas, decidió comprar el terreno y apostar por su conservación.

La propiedad es Mission Ranch, un antiguo establecimiento lechero ubicado en Carmel-by-the-Sea que estuvo a punto de convertirse en un complejo de condominios. La operación se concretó en 1986 y dio inicio a un proceso de restauración que preservó edificios históricos y evitó que el predio perdiera su identidad original.

En la actualidad, el lugar funciona como hotel y restaurante, con habitaciones distribuidas en construcciones restauradas, praderas verdes y vistas de ensueño al océano Pacífico. Lo que puedo haber sido un nuevo desarrollo residencial en aquella época, se convirtió en un destino turístico que conserva parte de la historia de la costa de California.

Clint Eastwood compró el rancho en 1986 para frenar un proyecto inmobiliario

En 1986, Clint Eastwood intervino para salvar Mission Ranch, una propiedad que corría el riesgo de perder sus construcciones originales para dar lugar a un proyecto inmobiliario de condominios. Según informó Los Ángeles Times, en diciembre de dicho año, los propietarios habían propuesto construir 61 viviendas y el proyecto había generado una disputa local por la preservación del patrimonio y los humedales de la zona.

El actor de Hollywood, que ese año había sido elegido alcalde de Carmel, decidió comprar el terreno para preservar su carácter natural. La agencia UPI informó que la operación se estimaba en US$5,5 millones y que el actor se había comprometido para proteger la propiedad de los desarrolladores.

En este sentido, la historia de Mission Ranch también confirma que la adquisición permitió rescatar el lugar del proyecto inmobiliario donde, en lugar de demoler los edificios, Eastwood impulsó su restauración y los adaptó para mantener el uso hotelero del predio. El documento del condado de Monterey señala que la intervención permitió cancelar la autorización que habilitaba la demolición de las construcciones históricas y la realización del proyecto privado de condominios.

Mission Ranch conserva el legado de un antiguo establecimiento lechero del siglo XIX y hoy recibe visitantes en sus habitaciones y restaurante.
Mission Ranch conserva el legado de un antiguo establecimiento lechero del siglo XIX y hoy recibe visitantes en sus habitaciones y restaurante.Fuente: ShutterstockShutterstock

La historia de Mission Ranch: de antiguo tambo a propiedad histórica

Los orígenes de Mission Ranch se remontan al siglo XIX, según la historia publicada por el propio establecimiento, el terreno tenía originalmente unos 160 acres y pasó a manos de William Curtis en 1852. Durante la década del 1850, se convirtió en uno de los primeros establecimientos lecheros de California, allí se producían queso y manteca, mientras que los graneros se utilizaban para almacenar heno y ordeñar animales.

Con el paso del tiempo, la propiedad tuvo distintos usos y propietarios. Durante la Segunda Guerra Mundial, funcionó como club de oficiales del Ejército y la Marina de Estados Unidos. Más adelante, se convirtió en un establecimiento de alojamiento y gastronomía, hasta que el deterioro de sus construcciones y el plan de desarrollo inmobiliario pusieron en riesgo su continuidad.

La restauración impulsada por Eastwood buscó conservar la identidad arquitectónica del lugar. De acuerdo con el sitio oficial de Mission Ranch, se contrataron artesanos para reproducir molduras, marcos de puertas y herrajes acordes con los edificios originales. El trabajo de preservación recibió el Premio de Preservación Histórica del Gobernador de California en 1994, según un documento oficial del condado de Monterey.

¿Cómo es hoy el hotel que conserva el rancho con vistas al Pacífico?

Actualmente, Mission Ranch funciona como un hotel y restaurante sobre un terreno de 22 acres, con vistas al océano Pacífico, Carmel River Beach y Point Lobos. Según su sitio oficial, el alojamiento cuenta con 31 habitaciones distribuidas en diez edificios, rodeados de jardines, árboles históricos y una pradera donde pastan ovejas.

La transformación conservó varios elementos de la antigua explotación lechera. El restaurante ocupa la que fue la cremería del rancho, mientras que otros edificios que antes se utilizaban como graneros fueron restaurados y adaptados a nuevos usos, como el antiguo granero de baile, que también fue preservado como parte del patrimonio del establecimiento.