

El proceso de renovación de pasaporte en Estados Unidos es un paso crítico para quienes planean viajes internacionales, pero dejar pasar demasiado tiempo puede convertir un trámite sencillo en una pesadilla burocrática. El Departamento de Estado mantiene vigentes restricciones estrictas que impiden a ciertos ciudadanos realizar una renovación estándar, obligándolos a iniciar una solicitud desde cero.
La “regla de los 15 años” que puede complicar tramitar la visa
La normativa federal es clara: un pasaporte estadounidense no puede ser renovado si fue emitido hace más de 15 años. Superado este plazo, el documento pierde su elegibilidad para el proceso de renovación por correo (Formulario DS-82) y el ciudadano debe presentarse en persona para tramitar un ejemplar nuevo como si fuera la primera vez.
Existen tres pilares fundamentales que determinan si puedes o no renovar tu documento:
- Antigüedad del documento: Debe haber sido emitido en los últimos 15 años.
- Edad al momento de la emisión: El solicitante debía tener al menos 16 años cuando se le otorgó el pasaporte anterior.
- Estado físico: Si el documento está dañado, mutilado o alterado, queda automáticamente descalificado para una renovación.

Otros motivos que bloquean tu renovación
Más allá del tiempo transcurrido, existen factores legales y de identidad que cierran la puerta a la renovación directa. Si el pasaporte actual fue emitido antes de que el titular cumpliera los 16 años, no se considera un documento de adulto y requiere un trámite nuevo.
Asimismo, cualquier cambio de nombre que no pueda ser debidamente acreditado con certificados oficiales de matrimonio o decretos judiciales impedirá el proceso. En estos casos, el sistema exige que el ciudadano restablezca su identidad mediante una solicitud presencial.
Pasos obligatorios si tu pasaporte ya no califica
Si te encuentras en la situación donde tu ejemplar vencido ha superado el límite de tres lustros, deberás seguir el protocolo de solicitud de pasaporte nuevo. Este camino requiere:
- Formulario DS-11: Debe completarse de forma integral, pero no se debe firmar hasta estar frente a un agente autorizado.
- Prueba de ciudadanía: Es obligatorio presentar el pasaporte anterior, un acta de nacimiento certificada o un certificado de naturalización.
- Identificación vigente: Se requiere una licencia de conducir o identificación estatal con fotografía.
- Cita presencial: Es imperativo asistir a un centro de aceptación de pasaportes u oficina de correos autorizada.
Ignorar estos plazos no solo genera demoras, sino que también implica el pago de tarifas adicionales y la recolección de documentación que muchos no tienen a mano, por lo que las autoridades recomiendan revisar la fecha de emisión antes de planificar cualquier salida del país.


