

Llegar a los 65 años puede representar el comienzo de una etapa con nuevas oportunidades. Para muchas personas, el tiempo que antes estaba concentrado en obligaciones laborales o familiares empieza a abrirse a viajes, aprendizajes, actividades compartidas y proyectos que habían quedado pendientes. Lejos de marcar un límite, la madurez pun momento para reorganizar prioridades y elegir de qué manera seguir participando en la vida económica y social.
El informe “La economía plateada en América Latina y el Caribe: el envejecimiento como oportunidad para la innovación, el emprendimiento y la inclusión”, publicado en 2020 por el Banco Interamericano de Desarrollo, propone mirar este cambio demográfico más allá de los desafíos asociados a las pensiones, la salud y los cuidados.
El documento señala que una mayor longevidad en mejores condiciones abre oportunidades para nuevos emprendimientos, empleos y una contribución económica más prolongada de las personas mayores.
Esa perspectiva permite entender por qué trabajar, capacitarse o comenzar un proyecto después de los 65 ya no constituye una excepción. La experiencia acumulada, el conocimiento de un oficio, las redes construidas y la capacidad para resolver situaciones pueden trasladarse a formatos más flexibles: consultorías, mentorías, pequeños negocios, actividades por proyecto, voluntariado profesional o iniciativas vinculadas con un interés personal.

La experiencia como punto de partida
Mantener una vida activa no significa sostener el mismo ritmo de etapas anteriores. Puede implicar elegir horarios más cómodos, combinar momentos de trabajo con actividades recreativas o incorporar herramientas que simplifiquen la rutina. Lo importante es que cada proyecto responda a los intereses y posibilidades de la persona, sin convertir la edad en una barrera automática.
En esa lógica se inscribe HIT, la primera marca propia de consumo masivo desarrollada por Newsan. Su propuesta está dirigida a mayores de 65 años con una vida activa y busca acompañar las rutinas para que la incontinencia no condicione una reunión, una jornada de trabajo, una clase, un viaje o una actividad compartida.
La línea reúne ropa interior descartable, pañales y apósitos. Entre sus características, los productos incorporan tecnología StayDry, orientada a favorecer una absorción más rápida, reducir la sensación de humedad y ayudar al cuidado de la piel. También suman control de olores para aportar discreción e indicador de humedad para reconocer cuándo corresponde realizar el cambio.
Nuevos proyectos, con el propio ritmo
Antes de comenzar una actividad, puede ser útil definir qué se busca: generar ingresos, compartir conocimientos, aprender, conocer personas o recuperar una vocación. A partir de esa respuesta es posible elegir un formato sostenible, actualizar herramientas digitales, recurrir a redes de contacto y probar la idea en pequeña escala. La clave no está en demostrar que los años no importan, sino en aprovechar lo que aportan. Con recursos adecuados y una rutina organizada, la experiencia puede convertirse en el motor de una etapa con más autonomía, proyectos y posibilidades de disfrute.
Este contenido patrocinado fue elaborado con inteligencia artificial generativa y contó con la supervisión, edición y validación de un periodista de El Cronista.
