

Tenaris acordó la compra del 100% de Artrom Steel Tubes, un fabricante rumano de acero y tubos sin costura, por 86 millones de euros. La operación se conoció pocos días después del recambio en la conducción global de la compañía y llega después de que quedara afuera de la licitación para proveer los caños del gasoducto que conectará Vaca Muerta con el Golfo San Matías.
La empresa, controlada por el Grupo Techint, firmó un acuerdo con GLGH Steel, una compañía con sede en los Estados Unidos, para quedarse con la totalidad del capital de Artrom.
La operación se cerraría en el cuarto trimestre de 2026, aunque antes deberá obtener las aprobaciones regulatorias correspondientes, entre ellas las de las autoridades de competencia de la Unión Europea y del gobierno rumano.
La compra incluye activos industriales en Rumania. Artrom cuenta con una capacidad anual de producción de acero de unas 450.000 toneladas métricas en su planta de Reșița y una capacidad de laminación de tubos sin costura de hasta 200.000 toneladas métricas en su complejo de Slatina.
El cambio de CEO y el foco en Europa
La operación se da en un momento particular para la compañía. Días antes del anuncio, Tenaris había formalizado el nombramiento de Gabriel Podskubka como nuevo CEO, en reemplazo de Paolo Rocca, que continuará como chairman de la compañía y presidente del Grupo Techint.
Durante la conferencia con inversores posterior al anuncio, Podskubka definió su llegada como “un claro mensaje de continuidad” y destacó que la transición con Rocca se trabajó durante los últimos tres años.
Podskubka ingresó a Tenaris en 1995 y, desde 2023, se desempeñaba como chief operating officer, con responsabilidad sobre ventas, marketing, abastecimiento, operaciones productivas y desarrollo de productos y servicios. Antes había ocupado posiciones en distintos mercados internacionales, entre ellas la conducción de las operaciones de Europa del Este en 2009 y luego la presidencia de las operaciones del hemisferio oriental entre 2013 y 2023.
Rumania no es un mercado nuevo para la compañía. Tenaris desembarcó en ese país en 2004, cuando adquirió el control de Silcotub, fabricante rumano de tubos de acero sin costura. En ese momento, el grupo pagó u$s 42 millones por Tubman International, la sociedad que controlaba el 84,86% de Silcotub y otras subsidiarias menores.
La compañía rumana era uno de los principales productores de tubos de pequeño diámetro para la industria petrolera y otras aplicaciones industriales en Europa del Este. En el momento de la compra, contaba con una capacidad anual de producción cercana a las 180.000 toneladas de tubos sin costura.
Podskubka también señaló durante la charla que las tensiones en Medio Oriente llevaron a las empresas energéticas a buscar alternativas para asegurar el abastecimiento y señaló que ese escenario podría impulsar una mayor actividad en mercados como los Estados Unidos y la Argentina.

El antecedente de Vaca Muerta
El anuncio llega después de que Tenaris quedara afuera de la provisión de tubos para el proyecto de exportación de GNL de Southern Energy, el consorcio integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. La licitación fue adjudicada a la india Welspun, que se quedó con el suministro de los caños para el gasoducto que conectará Vaca Muerta con el Golfo San Matías.
La definición derivó en un fuerte cruce público entre Javier Milei y Paolo Rocca. El Presidente cuestionó los precios de los tubos fabricados por Tenaris y llegó a referirse al empresario como “Don Chatarrín de los tubitos caros” en distintas apariciones.
Tras la polémica, Rocca publicó una carta titulada “Desafíos para una Argentina competitiva”, en la que defendió la posición de Tenaris en la licitación. Allí sostuvo que la empresa había presentado una oferta de u$s 2090 por tonelada, en línea con los valores de Estados Unidos y Europa, y aseguró que luego redujo el precio un 24% para igualar la propuesta india “solo para preservar la operación industrial a largo plazo”.
En la misma carta, el empresario señaló que el proyecto representaba alrededor del 60% del volumen anual del mercado argentino de tubos con costura y advirtió sobre el impacto de la sobrecapacidad global de acero y las políticas comerciales de países asiáticos. También destacó inversiones del Grupo Techint en la Argentina por u$s 5400 millones entre 2024 y 2026.
Luego, San Matías Pipeline adjudicó la construcción del gasoducto entre Neuquén y Río Negro a la UTE integrada por Víctor Contreras y la italiana SICIM. La obra forma parte del proyecto que permitirá transportar gas natural desde Vaca Muerta hasta la costa rionegrina, donde será licuado para su exportación.
El proyecto de Southern Energy contempla inversiones por más de u$s 15.000 millones y prevé la instalación de buques de licuefacción frente al Golfo San Matías para exportar GNL argentino. La primera etapa incluye el buque Hilli Episeyo y una inversión inicial estimada en u$s 7000 millones en infraestructura. Luego se sumará un segundo buque de licuefacción y un gasoducto dedicado para ampliar la capacidad exportadora del proyecto.


