

Cada vez más futbolistas destinan parte de lo que ganan dentro de la cancha a negocios propios e inversiones pensadas para el largo plazo. Por eso, varios empezaron a mover parte de sus ingresos hacia proyectos fuera del fútbol mientras todavía siguen en actividad.
Durante años, las apuestas más frecuentes estuvieron en propiedades o campo. Pero con el correr del tiempo, ese mapa se amplió hacia otros rubros como bodegas, marcas de bebidas, gastronomía, hotelería y desarrollos inmobiliarios.
La reciente compra del club español UE Cornellà por parte de Lionel Messi volvió a exponer esa tendencia. También Ángel Di María y otros referentes de la Selección argentina ya avanzaron con emprendimientos e inversiones propias fuera de la cancha.
Los negocios que tienen los jugadores argentinos fuera del fútbol
Lionel Messi es el caso más desarrollado entre los futbolistas argentinos. A lo largo de los últimos años fue construyendo una cartera de negocios que incluye hotelería, real estate, indumentaria, bebidas, gastronomía, entretenimiento, e-sports y ahora también la propiedad de un club en Europa.
Uno de sus primeros desembarcos fue en hotelería, a través de MiM Hotels, con establecimientos en Ibiza, Mallorca, Sitges, Baqueira, Andorra, Sotogrande y Tenerife. Desde fines de 2025, la operación pasó a estar gestionada por Meliá Hotels International.
En el mercado inmobiliario también tiene presencia desde hace años. En Rosario participa de desarrollos residenciales de alta gama y en Estados Unidos adquirió varias propiedades en las torres Porsche Design Tower y Regalia, en Sunny Isles Beach, Miami.
En 2019 lanzó su marca de ropa The Messi Store, desarrollada junto a la diseñadora Ginny Hilfiger. Más tarde sumó proyectos audiovisuales sobre su carrera, entre ellos una serie documental junto a Apple TV+.
También desembarcó en los e-sports como inversor de KRÜ Esports, organización creada por Sergio Agüero con presencia en la Argentina, México y España.
En 2025 presentó Más+ by Messi, una línea de bebidas desarrollada junto al grupo Mark Anthony y lanzada inicialmente en Estados Unidos. Ese mismo año se sumó como socio de El Club de la Milanesa, cadena gastronómica argentina con plan de expansión regional.
A ese mapa de negocios se agregó recientemente la llegada de sus vinos al mercado argentino. Bajo la marca The GOAT 10, lanzó dos etiquetas elaboradas en Italia: Syrah IGT Sicilia 2022 y Primitivo IGT Puglia 2022, comercializadas localmente dentro del segmento premium.
La última jugada fue la compra del club español UE Cornellà, una operación con la que sumó su primera experiencia como propietario de una institución de fútbol en Europa.
Ángel Di María apuntó al ladrillo. En Rosario participa en Carrasco M, un desarrollo premium ubicado en la zona norte de la ciudad. La comercialización quedó a cargo de Di María Negocios Inmobiliarios, empresa vinculada a su familia.
Además, avanzó con DM11, una torre de usos mixtos en Alvear, Santa Fe, lanzada con sus iniciales y el número que usó en la Selección. El proyecto demandará una inversión cercana a los u$s 30 millones e incluirá oficinas, locales gastronómicos, gimnasio, espacios flexibles y mirador.
Rodrigo De Paul, por su parte, lanzó SHHH!, una marca de energizantes elaborada en Italia. El producto se presenta como una alternativa natural, sin azúcar refinada ni conservantes y endulzada con miel.
La marca apuntó desde el inicio a crecer en supermercados, apps de delivery y autoservicios.
Alexis Mac Allister también eligió ese rubro y lanzó ‘Hearth’, una bebida energizante natural a base de yerba mate pensada para el Reino Unido, donde juega actualmente.
El mediocampista figura como copropietario y principal cara visible del proyecto. La propuesta se enfocó en ingredientes naturales, sin azúcar agregada y con sabores adaptados al mercado británico.
Lautaro Martínez también puso un pie en Mendoza. El delantero desarrolla Cittanina, su proyecto vinculado al vino, y además sumó Coraje, un restaurante impulsado junto a su familia en la provincia.
Leandro Paredes también eligió Mendoza y lanzó su propia etiqueta en 2022. Se trata de un blend Gran Reserva cosecha 2018, elaborado por Bodega Barberis, en Guaymallén. El proyecto apuntó desde el inicio al segmento premium, con una primera partida limitada de 5000 botellas.
Franco Armani también lanzó su marca de vinos junto a Finca Cuadro Benegas, bodega de San Rafael, Mendoza. La etiqueta comenzó a venderse en la Argentina y Colombia, país donde el arquero construyó gran parte de su carrera antes de llegar a River.
Paulo Dybala eligió una apuesta más tradicional y ligada a su provincia natal. En 2019 compró la estancia La Selva, en el norte de Córdoba, una operación valuada en torno a los u$s 5 millones.
El campo tiene unas 700 hectáreas, casco histórico y tierras destinadas a producción agrícola y ganadera. La administración quedó en manos de su entorno familiar y se convirtió en una de sus principales inversiones fuera del fútbol.
Sergio Agüero fue uno de los primeros exjugadores en meterse en la industria del gaming. En 2020 lanzó KRÜ Esports, organización con equipos profesionales y presencia en competencias internacionales.
El proyecto nació a partir del vínculo que el exdelantero ya tenía con Twitch y el streaming, y con el tiempo sumó sponsors y expansión regional. Hoy es una de las estructuras más conocidas del ecosistema gamer en habla hispana.


