El Malbec sigue siendo la variedad que más pesa en las exportaciones de vino argentino. La cepa con la que las bodegas locales lograron abrirse camino en restaurantes, vinotecas y supermercados del mundo mantiene hoy el mayor peso en las ventas externas del sector.

Según un informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), en 2025 los vinos elaborados con esa variedad -entre varietales puros y cortes donde participa la cepa- generaron u$s 404,8 millones. La cifra representó el 69,4% del valor exportado por los vinos varietales argentinos. En volumen, concentró el 71,9%, con 1.172.721 hectolitros despachados al exterior.

Dentro de esa categoría, ninguna otra variedad alcanzó una participación similar.

La uva francesa que se volvió argentina

El Malbec nació en Francia, donde tuvo presencia en regiones como Cahors y Burdeos. Pero fue en la Argentina donde encontró el lugar que terminó convirtiéndolo en emblema de una industria y en la principal carta de presentación del vino local frente al mundo.

Su llegada al país quedó ligada al proceso de modernización agrícola de mediados del siglo XIX. En ese momento, fue el agrónomo francés Michel Aimé Pouget quien introdujo distintas variedades europeas en Mendoza. Entre ellas estaba el Malbec.

Con el paso del tiempo, la cepa encontró condiciones favorables en el oeste argentino. La altura, la amplitud térmica, el clima seco y el riego con agua de deshielo moldearon un perfil propio y una expresión distinta a la que había en Europa.

Años más tarde, cuando las bodegas argentinas comenzaron a orientarse al mercado externo, el Malbec ganó peso en esa estrategia y se convirtió en la variedad más asociada al vino argentino en el exterior.

Hoy es la variedad más cultivada del país. Según el INV, al cierre de 2025 había 46.890 hectáreas implantadas en 18 provincias. La cifra representa el 23,9% de toda la superficie con vid de la Argentina.

Mendoza concentra 39.771 hectáreas, equivalentes al 84,8% del total nacional. Luego aparecen San Juan, con 2731 hectáreas, y Salta, con 1773.

Dentro de Mendoza, la mayor superficie se ubica en Luján de Cuyo, San Carlos, Tunuyán y Tupungato. Los tres departamentos del Valle de Uco concentran el 41,7% del Malbec provincial, una zona que ganando peso.

Fuente: ShutterstockShutterstock

El momento en que empezó a venderse afuera

Durante buena parte del siglo XX, la industria vitivinícola argentina estuvo enfocada en el mercado interno. El consumo local absorbía la mayor parte de la producción y las exportaciones tenían una participación reducida.

Ese esquema empezó a cambiar en los años 90. La caída del consumo per cápita, la necesidad de reconvertir bodegas y la búsqueda de nuevos mercados empujaron al sector a mirar hacia afuera. Varias empresas invirtieron en tecnología, renovaron viñedos y profesionalizaron sus áreas comerciales con foco en exportación.

En esos años, el Malbec empezó a ganar terreno como la variedad con la que el país podía diferenciarse. Le dio al vino local una identidad más clara en el exterior frente a productores históricos como Francia, Italia y España.

Uno de los nombres más ligados a ese proceso fue Michel Rolland. El consultor francés llegó a la Argentina en 1988 convocado por Arnaldo Etchart, entonces al frente de La Florida, en Cafayate. En ese momento, el país todavía tenía escasa visibilidad internacional como productor de vino y una inserción externa limitada.

Rolland comenzó a trabajar en Salta y luego extendió su actividad a otras regiones, desde Mendoza hasta la Patagonia. Su presencia coincidió con cambios en el manejo del viñedo, mejoras en elaboración y una mirada más orientada a etiquetas con proyección externa.

En distintas entrevistas recordó que cuando desembarcó en el país la Argentina “no tenía imagen como productor de vinos” y que el Malbec permitió “salir de la nada”. Durante años defendió a esa cepa como la principal carta de presentación local y la variedad con mayor potencial internacional.

En 2025, el principal destino del Malbec puro fue Reino Unido, que concentró el 33,8% del volumen exportado. Detrás se ubicaron Estados Unidos, con 21,2%, y Brasil, con 10,6%.

Entre los mercados que le siguen aparecen Canadá, México, Alemania y Colombia.