

Colocar hojas de laurel dentro de la heladera es un truco doméstico utilizado principalmente para aportar un aroma vegetal y hacer menos perceptibles algunos olores leves. La explicación está relacionada con los compuestos volátiles presentes naturalmente en las hojas de Laurus nobilis.
Sin embargo, este uso tiene límites claros. No hay evidencia científica suficiente que demuestre que unas hojas enteras dentro de la heladera absorban los malos olores, desinfecten el interior o prolonguen la duración de los alimentos. Los estudios disponibles se concentran principalmente en el aceite esencial de la planta y no en este uso doméstico específico.
Para qué sirve colocar laurel en la heladera
Las hojas de laurel contienen sustancias aromáticas que también están presentes en su aceite esencial. Uno de sus principales componentes es el 1,8-cineol o eucaliptol, aunque su proporción puede variar según el origen de la planta.
Por esta razón, colocar hojas secas en un espacio cerrado como la heladera puede aportar su aroma característico y ayudar a disimular olores suaves. Se trata de un efecto aromático, no de una eliminación comprobada de las sustancias responsables del mal olor.
Tampoco existe una cantidad científicamente establecida de hojas que deba utilizarse ni un período determinado para cambiarlas.
Qué propiedades tiene el laurel y qué está comprobado
Distintas investigaciones analizaron el aceite esencial de laurel y encontraron actividad antimicrobiana frente a determinados microorganismos en condiciones experimentales. Entre los compuestos estudiados aparecen el 1,8-cineol, el alfa-terpinil acetato y otros componentes presentes en la planta.

Esto no significa que dejar hojas secas en la heladera produzca el mismo efecto. Un aceite esencial concentrado no equivale a una hoja entera y los resultados obtenidos en laboratorio no permiten afirmar que este truco sirva para higienizar electrodomésticos.
Por eso, no está comprobado que las hojas de laurel:
- eliminen bacterias de la heladera;
- eviten que los alimentos se deterioren;
- absorban por completo los malos olores;
- sustituyan la limpieza habitual.
Cómo eliminar realmente los malos olores de la heladera
Cuando aparece un olor fuerte o persistente, lo primero es identificar y retirar el alimento que lo provoca. La FDA recomienda limpiar la heladera regularmente, eliminar los derrames rápidamente y mantener los alimentos almacenados en recipientes cubiertos o bolsas cerradas.
El Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria del Departamento de Agricultura de Estados Unidos también aconseja limpiar el interior, las puertas y las juntas cuando quedan olores de alimentos deteriorados. Entre sus recomendaciones aparece el uso de agua con bicarbonato de sodio para la limpieza y una caja abierta de bicarbonato para ayudar a controlar olores.
Las hojas de laurel pueden utilizarse como un aromatizante casero complementario, pero la higiene, el almacenamiento correcto de los alimentos y la eliminación de productos deteriorados siguen siendo las medidas necesarias para mantener la heladera limpia.


