Marcelo Ebrard terminó de enterrar este lunes una idea que venía cuestionando desde abril: el regreso al viejo modelo de libre comercio de Norteamérica. Después de advertir que no había que caer en la “nostalgia” de la era sin aranceles y de sostener que “la realidad económica es más fuerte que la nostalgia”, el secretario de Economía reconoció ahora que el objetivo de México ya no es restaurar el sistema anterior, sino encontrar la mejor posición posible dentro del nuevo esquema comercial impulsado por Donald Trump.

Durante una conferencia de prensa en el marco de la presentación de Vidal Llerenas como nuevo director del IMPI, Ebrard aseguró que el entorno global cambió radicalmente y que las negociaciones en marcha para revisar el T-MEC deben partir de esa realidad.

“El mundo del libre comercio, entendido como lo acabo de describir, ya no es hoy la realidad en la que estamos viviendo”, afirmó.

Según explicó, Estados Unidos está construyendo un sistema comercial distinto al que predominó durante décadas, basado en aranceles diferenciados, reglas de origen más estrictas y mecanismos para privilegiar la generación de empleos dentro de su territorio.

“¿Cuál debe ser nuestro objetivo? ¿Regresar al mundo anterior? Pues no, porque no tenemos el poder para imponerlo”, sostuvo. “Lo que quiere lograr México es que en este nuevo sistema exportar desde México sea más barato que hacerlo desde Vietnam, Indonesia, China, Corea del Sur, Japón y otros países”.

El funcionario reveló además que Washington ya presentó formalmente sus planteamientos en la mesa de negociación.

“Estados Unidos nos presentó sus puntos de vista acordes a la visión de su administración respecto a acero-aluminio, industria automotriz y seguridad económica”, dijo.

Ebrard señaló que también existen propuestas relacionadas con reglas de origen, contenido regional y disposiciones respecto a terceros países, aunque evitó precisar detalles debido a los acuerdos de confidencialidad suscritos entre las delegaciones.

La siguiente fecha clave será el 16 de junio en Washington, cuando México entregue su contrapropuesta formal.

“Nosotros tenemos que presentar lo que México plantea. Es lo que nos toca hacer el día 16 de junio”, adelantó.

El secretario sostuvo que el país llega fortalecido a esta etapa gracias al trabajo coordinado con el Consejo Coordinador Empresarial, sindicatos y organizaciones del sector agropecuario.

Asimismo, confirmó que existe una tercera ronda de conversaciones programada para el 20 de julio en Ciudad de México, mientras continúan los esfuerzos para que Canadá se incorpore plenamente al proceso.

“A mi modo de ver fue positivo porque se iniciaron las conversaciones, el ambiente fue amistoso”, afirmó. “Tenemos que buscar que estemos en la mejor posición posible respecto a todos los demás”.

La revisión del T-MEC, concluyó, ya no se desarrolla bajo las reglas del libre comercio que marcaron las últimas décadas, sino dentro de un nuevo orden comercial que México busca influir sin perder competitividad frente al resto del mundo.