

México enfrenta una combinación de bajo crecimiento económico, una deuda pública cercana a niveles considerados de alerta por las agencias calificadoras y una elevada incertidumbre derivada de la revisión del Tratado entre México, EE.UU. y Canadá (T-MEC), advirtió Ricardo Gallegos, economista en jefe de HR Ratings.
El especialista señaló que el país se encuentra atrapado entre la necesidad de impulsar el crecimiento económico y la obligación de contener el déficit fiscal, una combinación que ha limitado la capacidad del gobierno para financiar proyectos de infraestructura que impulsen la actividad productiva.
“Queremos crecer, pero queremos contribuir de bajo. Queremos atraer inversión, pero no estamos dando las mejores condiciones”, dijo Gallegos en entrevista con El Cronista.
De acuerdo con el economista, la deuda neta del gobierno mexicano se acerca a un rango de entre 53% y 55% del Producto Interno Bruto (PIB), un nivel que históricamente ha encendido alertas entre las agencias calificadoras, elemento que atribuye la decisión de la rebaja
“Arriba de un 55% de deuda neta a PIB ya te produce efectos directos en la calificación“, explicó.
Recientemente, Moody’s anunció un recorte a la calificación del soberano de México al pasar de “Baa2” a “Baa3”; mientras que la perspectiva pasó de “estable” a “negativa”; mientras que S&P revisó de estable a negativa las notas de largo plazo mexicanas y estableció una calificación “BBB” en moneda extranjera.
La preocupación se suma a una expectativa de crecimiento cada vez más moderada. El Banco de México incluso anunció un recorte en la expectativa de alza en la economía mexicana de 1.1%. Por ello, Gallegos reconoció que el país, considerado la segunda economía más grande de Latinoamérica, crece por debajo del promedio esperado para la región.
El estratega refirió que, por ejemplo, economías como Costa Rica podrían crecer alrededor de 4% y Brasil cerca de 2.4%, México se ubicaría entre los países con menor dinamismo económico de la región, pese a ser la segunda mayor economía latinoamericana.
HR Ratings considera al T-MEC como riesgo
Para HR Ratings, el factor que más podría alterar el panorama económico no es Pemex ni el Mundial de Fútbol de 2026, sino el resultado de la renegociación del T-MEC.
Gallegos consideró poco probable un rompimiento del acuerdo comercial, pero advirtió que existen escenarios que podrían afectar la inversión. Entre ellos destacan una eventual revisión anual del tratado o mayores requisitos de contenido estadounidense en productos manufacturados, lo que reduciría parte de la ventaja competitiva de México dentro de las cadenas de suministro regionales.
“Si cada año tenemos que renovar el tratado, eso al inversionista le ofrece un gran nivel de incertidumbre“, mencionó.
La agencia calificadora considera más probable que se mantenga un acuerdo trilateral, aunque con algunos ajustes sectoriales y aranceles en industrias específicas.
Plan México necesita traducirse en inversión
Pese a que el contexto económico enciende las alertas, Gallegos reconoció que el Plan México muestra avances respecto a hace un año porque ahora existe una ruta más clara sobre los proyectos de infraestructura planteados por el gobierno.
Sin embargo, consideró que la ejecución tomará tiempo y que la economía requiere una aceleración significativa de la inversión pública y privada para romper la tendencia de bajo crecimiento.
“La necesidad que tenemos de inversión pública y privada es brutal”, dijo.
Añadió que la incertidumbre regulatoria y algunos antecedentes de modificaciones a contratos de largo plazo han generado cautela entre inversionistas, particularmente en sectores de infraestructura.



