

La turbulencia desatada en México por la política arancelaria de Donald Trump, así como por la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), es solo la tormenta que dará paso a un panorama de mayor crecimiento para la economía nacional, considera GBM.
En entrevista con El Cronista, Miriam Acuña, Economista en jefe del banco GBM, mencionó que la política arancelaria de Trump tiene el objetivo de sustituir las importaciones de China, y no nada más en Estados Unidos, sino en la región, al tiempo que generará una fuerte inversión en Inteligencia Artificial.

“Ambos objetivos hacen que México siga siendo un socio comercial para Estados Unidos. México se ha tratado de alienar a esta prioridad de sustituir importaciones chinas, aunque creo que lo ha hecho de forma paulatina y eso es positivo”, comentó.
En noviembre del año pasado, la Secretaría de Economía (SE) anunció una serie de aranceles a los países que no tienen tratado comercial con México, en una lista de productos cuyo ingreso refleja prácticas anticompetitivas, como el textil o el automotriz, principalmente de países asiáticos.
“Si México hubiera impuesto aranceles de forma radical, tratando de hacer un espejo con los aranceles que tiene Estados Unidos hacia China, hubiera generado incrementos importantes en los costos”, dijo la especialista de GBM.
En este sentido, consideró que México está generando el compromiso de que de forma paulatina sustituirá las importaciones chinas, con miras a generar un proceso de suministro regional más fuerte, no solo con China, sino con otros países del mundo
“Eso en definitiva va a beneficiar a México, y por otro lado, el tema de la inversión en inteligencia artificial”, dijo.
Beneficio visible
La especialista aseguró que en México ya se empieza a notar un crecimiento en las exportaciones que se ven favorecidas por el proceso de inversión en inteligencia artificial, lo que deja en claro que México será un socio comercial importante en este proceso, especialmente porque Estados Unidos quiere sustituir a China.
Recientemente, la Secretaría de Economía participó en el Séptimo Foro Binacional México-Estados Unidos sobre Semiconductores, que se realizó en la Universidad de California en San Diego.
En ese foro, el país se colocó como un socio clave para incrementar la producción de esos insumos, que serán clave para el desarrollo de la inteligencia artificial y los centros de datos, donde actualmente, la producción mundial es liderada por Taiwán y China.
Manufactura mexicana seguirá siendo clave
Pese al impacto que registra la industria automotriz en la revisión del T-MEC, Miriam Acuña señala que México es un país experto en manufactura, lo que puede generar un boost importante en el proceso de sustitución de China, que es el principal competidor de México.
“La carta más fuerte que México puede poner sobre la mesa hacia Estados Unidos es el tema de los costos: producir en México es mucho más barato que producir en Estados Unidos y mano de obra, México tiene la mano de obra necesaria y Estados Unidos no la tiene”, aseguró la especialista.
Miriam Acuña consideró que la inflación afecta la aprobación de Donald Trump en Estados Unidos, por lo que trasladar la producción de México hacia ese país generará un proceso inflacionario que puede afectar todavía más la imagen del mandatario.
“Si Estados Unidos quiere tener procesos de producción o cadenas de suministro eficientes, con bajo costo y fortalecer la región, México es el país más competitivo y el que le conviene y por eso debemos de llegar a los acuerdos que beneficien a ambos”, aseguró.



