

Se trata de un rombo amarillo con una cruz negra en el centro, una de las señales preventivas más frecuentes en las carreteras y vialidades de México.
Corresponde a lo que el Manual de Señalización y Dispositivos para el Control del Tránsito en Calles y Carreteras de México define como “Cruce de caminos”, es decir, una intersección de cuatro brazos.

Este señalamiento forma parte de la Norma Oficial Mexicana NOM-034 SCT2/SEDATU-2022, que regula la señalización y los dispositivos de seguridad vial en todo el país.
Su función es advertir que, más adelante, existe una intersección donde otra vialidad cruza la carretera o calle por la que se está circulando.
Es importante aclarar que la señal no indica por sí misma quién tiene la preferencia de paso: solo alerta al conductor para que extreme las precauciones al aproximarse al cruce. La prioridad la determinan otras señales, como ALTO o CEDA EL PASO, los semáforos o las reglas de tránsito que correspondan según el lugar.
¿Qué se recomienda hacer al verla?
Al identificar esta señal, se recomienda:
- Reducir la velocidad antes de llegar al cruce.
- Observar cuidadosamente ambos sentidos de circulación.
- Evitar rebasar a otros vehículos cerca de la intersección.
- Mantener una distancia adecuada con el vehículo que circula adelante.
- Estar preparado para ceder el paso cuando la señalización o las condiciones de la vía así lo indiquen.
- Permanecer atento a peatones, ciclistas y motociclistas que puedan cruzar la vialidad.
Estas medidas ayudan a disminuir el riesgo de colisiones laterales, uno de los tipos de accidentes más frecuentes en las intersecciones.
La señal cobra especial relevancia en zonas rurales o cercanas a cruces ferroviarios, donde puede no haber semáforos ni barreras automáticas.
En esos casos, anticiparse a la maniobra y reducir la velocidad con tiempo permite reaccionar mejor ante la presencia de otros vehículos, peatones o, incluso, un tren.




