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El año pasado, el sector tecnológico eliminó 245.000 puestos de trabajo en todo el mundo. En el primer trimestre de 2026 ya se superaron los 92.000 “despidos tech” adicionales, a la vez que los analistas proyectan más de 300.000 desvinculaciones al cierre del año. Amazon recortó más de 30.000 empleados corporativos; Meta, 8.000 –el 10% de su plantilla–; Oracle podría llegar a 30.000; Microsoft despidió 15.000 en 2025 y ofreció bajas voluntarias a otros 8.750 en 2026. El argumento esgrimido por todas es el mismo: la inteligencia artificial.

En medio de esta ola de despidos, las compañías han adoptado un vocabulario uniforme –“eficiencia”, “reestructuración hacia la IA”, “optimización de recursos”– para justificar recortes que en algunos casos alcanzan el 20% de la fuerza laboral.

Ante ese contexto, la pregunta que divide a economistas, líderes tecnológicos y analistas es una sola: cuántos de los despidos son realmente a causa de la IA y cuándo se la usa solo como una excusa.

Despidos masivos, de Amazon a Coinbase

La sucesión de grandes tecnológicas que anunciaron procesos de reestructuración que afectan a los empleos es larga y muestra una situación que se viene acelerando en los últimos meses:

  • Amazon encabeza la lista con más de 30.000 puestos corporativos eliminados desde octubre de 2025.
  • Meta anunció a fines de abril la eliminación de 8.000 empleados —el 10% de su plantilla global—, dejando sin cubrir otras 6.000 vacantes, mientras proyecta un gasto de hasta 169.000 millones de dólares en infraestructura de IA para 2026.
  • Oracle inició una reestructuración que podría alcanzar 30.000 puestos.
  • Microsoft despidió 15.000 empleados en 2025 y ofreció bajas voluntarias a otros 8.750 en 2026 —medida inédita en sus 51 años de historia—.
Los despidos relacionados con la inteligencia artificial crecen en las grandes compañías.
Los despidos relacionados con la inteligencia artificial crecen en las grandes compañías.Shutterstock
  • Intel eliminó 27.058 puestos para ahorrar 10.000 millones de dólares.
  • Salesforce redujo su plantilla de atención al cliente de 9.000 a 5.000 personas. Su CEO Marc Benioff lo resumió sin eufemismos: “Necesito menos cabezas”. Los agentes de IA ya manejan hasta el 50% del trabajo.
  • El exchange cripto Coinbase, uno de los más grandes del mundo, anunció esta semana el despido de 700 empleados (14% de su plantilla).
  • PayPal planea eliminar el 20% de su personal en tres años.
  • Snap recortó 1.000 puestos (16%).
  • Block, la fintech de Jack Dorsey, creador de Twitter, eliminó 4.000 empleados —el 40% de su staff—.
  • Workday despidió a 1.750 personas en 2025.
  • Pinterest redujo un 15% de su fuerza laboral, unos 700 empleados, en enero de este año.

El fenómeno tampoco es exclusivo de la tecnología ni de Estados Unidos: la consultora Capgemini anunció 748 despidos en España bajo el mismo paraguas discursivo.

Ganancias récord, menos empleos

A diferencia de la corrección postpandemia de 2022-2023, impulsada por el sobredimensionamiento de plantillas, los recortes de empleos actuales se producen mientras las compañías reportan resultados positivos históricos. Google, Amazon, Microsoft y Meta planean colectivamente un gasto de capital en IA de 725.000 millones de dólares en 2026, un 77% más que el año anterior.

Puede pensarse que los presupuestos que antes iban a salarios se redirigen a centros de datos y chips. Y algunas compañías lo plantean de esa manera, sin vueltas.

Las consecuencias sobre el mercado laboral son específicas. Un amplio estudio de Harvard que analizó datos de 62 millones de trabajadores en 285.000 empresas detectó que las compañías que adoptaron IA generativa contrataron significativamente menos empleados junior. La firma Ravio cuantificó el fenómeno: los puestos de entrada en tecnología cayeron un 73% interanual, mientras los empleos vinculados a la IA crecían un 88% en el mismo período. Hay menos puestos en total, pero los nuevos exigen habilidades radicalmente distintas.

La promesa de mayor eficiencia de la IA seduce a las empresas.
La promesa de mayor eficiencia de la IA seduce a las empresas.

El debate: automatización real vs. “AI washing”

En medio de la tormenta, una figura clave cuestionó el relato dominante. Sam Altman, el CEO de OpenAI —empresa detrás de ChatGPT—, denunció en el India AI Impact Summit que muchas compañías usan la inteligencia artificial como chivo expiatorio para justificar recortes que habrían realizado de todas maneras. Acuñó el término “AI washing” para describir esa práctica: usar el discurso de la automatización para maquillar decisiones ya tomadas, dotándolas de una pátina de inevitabilidad tecnológica.

“No sé cuál es el porcentaje exacto, pero hay algo de ‘AI washing’, donde la gente culpa a la IA de despidos que harían de todas maneras”, declaró. De hecho, según Challenger, Gray & Christmas, de los 1.206.374 despidos registrados en EE.UU. en 2025, apenas 54.836 fueron atribuidos explícitamente a la IA —menos del 5% del total—. En tanto, un estudio del NBER que encuestó a 6.000 directivos en cuatro países reveló que casi el 90% aseguró que la IA no había afectado el empleo en sus empresas en los tres años posteriores al lanzamiento de ChatGPT.

El propio Andy Jassy, CEO de Amazon, primero vinculó públicamente sus 16.000 despidos a la IA y días después matizó ante inversores: “El anuncio que hicimos no tuvo un verdadero impulso financiero, ni siquiera está impulsado por la IA, al menos no ahora mismo”. El caso Amazon es emblemático: la empresa reconoció en varias ocasiones haber sobredimensionado su plantilla durante la pandemia.

Altman no niega el problema de fondo. Reconoció que la IA ya desplaza algunos puestos y anticipó que ese efecto será más visible con el tiempo. Pero el gran giro del mercado laboral, sostuvo, aún no llegó con la intensidad que sugiere el discurso corporativo.

Sam Altman, CEO de OpenAI, duda de que la ola de despidos tech esté realmente justificada por la inteligencia artificial.
Sam Altman, CEO de OpenAI, duda de que la ola de despidos tech esté realmente justificada por la inteligencia artificial.

IA, fin del trabajo y optimismo

Elon Musk ha predicho que la IA reemplazará prácticamente todos los empleos en menos de dos décadas. Bill Gates comparte la preocupación pero la matiza: advierte que solo algunos sectores resistirán —desarrollo de software, investigación científica, energía—, y que el futuro del trabajo no consiste en eliminar empleos sino en transformarlos.

En tanto, Dario Amodei, CEO de Anthropic, fue más concreto: estimó que la IA podría eliminar la mitad de los empleos de oficina en los próximos cinco años.

En contraposición, Jensen Huang, CEO de Nvidia, fue el más optimista en Davos: rechazó las predicciones apocalípticas y defendió que la IA crea más empleos de los que destruye, aunque reconoció que no son los mismos puestos.

El Informe sobre el Futuro del Empleo 2025 del Foro Económico Mundial estima que para 2030 la automatización eliminará unos 92 millones de puestos de trabajo en el mundo, y que el 40% de los empleadores planea reducir personal por el avance de la IA.

Gartner relevó que el 80% de las empresas que ya usan IA están recortando equipos. Un estudio del MIT asegura que la tecnología puede sustituir al 11,7% de la fuerza laboral estadounidense al mismo costo o menos.

No obstante, la paradoja central de este momento es que las empresas están despidiendo personas por lo que esperan que haga la inteligencia artificial, y no tanto por lo que ya hace. Una apuesta anticipada que puede tener sus propios costos y que deja en claro que todavía no está todo dicho sobre cuál será el verdadero impacto de la IA en el mundo del trabajo.