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Para que una startup pueda convertir una idea tecnológica en un negocio, el acceso al financiamiento suele ser una de las principales dificultades, especialmente durante las primeras etapas, cuando todavía no cuenta con ingresos suficientes para sostener grandes inversiones. En ese contexto, el Consejo Federal de Inversiones (CFI) abrió una nueva convocatoria de su fondo Innova CFI, destinado a financiar proyectos de base científico-tecnológica de todo el país.

La segunda edición del programa recibirá postulaciones desde el 1 de octubre hasta el 4 de noviembre de 2026. El fondo apunta a empresas jóvenes que desarrollen tecnología e investigación en la Argentina y busquen llevar sus soluciones al mercado, con una mirada puesta en el impacto productivo dentro de las provincias.

Según detallan las bases de la convocatoria, disponibles en la web de Innova CFI, los montos de inversión previstos tendrán un promedio estimado de u$s 400.000 por proyecto, dentro de una banda referencial de entre u$s 200.000 y u$s 600.000.

La convocatoria está dirigida a startups en etapas pre-seed y seed; es decir, emprendimientos que todavía se encuentran en fases tempranas de desarrollo. Pueden participar proyectos de distintas ramas tecnológicas: la tesis de inversión del fondo no está limitada a una industria específica, sino que contempla iniciativas que puedan generar impacto en el desarrollo productivo provincial.

Desde el CFI explicaron que la propuesta busca “dotar al país de herramientas ágiles y estratégicas que acompañen a las startups de base científico-tecnológica que realizan inversiones en investigación y desarrollo en sus propios territorios”.

Innova CFI ofrece dólares frescos para impulsar startups.
Innova CFI ofrece dólares frescos para impulsar startups.

Cómo funciona el préstamo para las startups

Uno de los principales aspectos de Innova CFI es el mecanismo elegido para financiar a las empresas. El fondo utiliza un esquema de deuda condicionada, pensado para adaptarse a emprendimientos cuyos ingresos todavía pueden ser variables.

En la práctica, el préstamo no comienza a repagarse inmediatamente. La devolución queda vinculada al desempeño comercial de la startup y las cuotas se calculan en función de su facturación. De esta manera, el esquema busca evitar que una empresa en una etapa inicial tenga que afrontar pagos elevados antes de alcanzar un nivel suficiente de ventas.

Además, el instrumento incorpora una cláusula de convertibilidad. Esto significa que, bajo determinadas condiciones, la inversión puede transformarse en una participación accionaria de la compañía, sin que el fondo intervenga en la gestión o el management del emprendimiento.

Desde el CFI señalaron que se trata de un esquema de financiamiento flexible, adaptado a modelos de negocio intensivos en investigación y desarrollo, una característica que busca contemplar los tiempos propios de los proyectos científico-tecnológicos.

Quiénes pueden presentarse

Para acceder al fondo, las empresas deben cumplir una serie de requisitos. Uno de los principales es la antigüedad: las startups no pueden tener más de siete años de existencia al momento de la convocatoria.

También deben contar con un nivel de madurez tecnológica mínimo de TRL-4. Esta escala se utiliza para medir cuánto avanzó una tecnología desde la investigación inicial hasta su validación: en TRL-4, el desarrollo ya fue validado en laboratorio y superó las primeras etapas puramente experimentales.

Otro requisito es presentar un plan de inversión proyectado para los próximos 24 meses. Además, las actividades de investigación y desarrollo deben realizarse dentro de la Argentina y contribuir al fortalecimiento del entramado productivo de alguna de las provincias.

El fondo contempla proyectos vinculados con áreas como biotecnología, salud, agro, energías de transición, transformación digital e ingeniería. Entre los ejemplos de iniciativas que fueron evaluadas en la primera edición aparecen desarrollos para diagnosticar patologías mediante biología molecular, bioinsumos agrícolas producidos a partir de descartes industriales y herramientas de infraestructura de datos para optimizar cadenas de valor tradicionales.

Más de 300 proyectos en la primera convocatoria

La nueva ronda se abre mientras continúa el proceso de selección de la primera convocatoria de Innova CFI. Ese llamado se realizó entre abril y fines de junio y recibió más de 300 iniciativas provenientes de casi todas las provincias argentinas.

Luego de una primera revisión de la documentación, los proyectos fueron evaluados según distintos criterios tecnológicos y comerciales. Ese proceso permitió conformar un orden de mérito y seleccionar más de 30 proyectos que avanzaron a la etapa final.

Actualmente, esas iniciativas atraviesan un proceso de due diligence, que incluye el análisis de la tecnología, el modelo de negocio, el mercado potencial y la composición de los equipos. También participan especialistas externos que revisan aspectos vinculados con propiedad intelectual, producción y comercialización.

La evaluación considera seis dimensiones: producto, mercado, equipo, negocio, tracción e impacto socioeconómico. Las startups que finalmente recibirán financiamiento de esa primera edición serán anunciadas durante octubre.

El CFI plantea esta segunda convocatoria como parte de un esquema de llamados periódicos, por lo que la apertura no está pensada como una instancia aislada sino como una herramienta permanente para acompañar proyectos tecnológicos en sus distintas etapas de desarrollo.