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Una modelización estadística realizada a partir de datos nacionales analizó qué podría ocurrir si más niños alcanzaran una porción diaria de yogur.
El crecimiento infantil es el resultado de una combinación de factores genéticos, ambientales y nutricionales. Por eso, distintos equipos de investigación buscan comprender qué hábitos alimentarios podrían vincularse con mejores indicadores de crecimiento durante los primeros años de vida.
En ese contexto, un estudio elaborado por el Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Nutrición (CEPEA), con participación de especialistas de PROFENI (Profesionales Expertos en Nutrición Infantil), analizó información de 5.286 niños argentinos de entre 2 y 12 años proveniente de la Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS 2).
Los investigadores encontraron que, entre los menores de 5 años, el calcio fue el único nutriente que mantuvo una asociación significativa con la baja talla luego de ajustar los resultados según la ingesta total de calorías.

Qué ocurre con el consumo de yogur en la infancia
A partir de estos resultados, el equipo realizó una simulación estadística para estimar qué podría suceder si los niños que consumían menos de una porción diaria de yogur alcanzaran un consumo de 120 gramos por día.
Según el análisis, el 77,9% de los niños incluidos en la muestra consumía menos de esa cantidad, lo que permitió proyectar distintos escenarios vinculados con el aporte de calcio en la alimentación habitual.
La modelización indicó que completar esa porción diaria podría asociarse con una reducción relativa estimada del 9,2% en la prevalencia de baja talla entre los menores de 5 años.
Además, existe creciente evidencia de los beneficios de incorporar alimentos fermentados como el yogur, por su aporte de microorganismos vivos que impactan sobre la microbiota y producen beneficios a nivel digestivo, inmunológico y metabólico.
Un resultado que debe interpretarse con cautela
Los especialistas aclararon que se trata de una simulación estadística y no de una intervención realizada directamente sobre los participantes del estudio. Por ese motivo, los resultados no permiten afirmar que incorporar yogur produzca por sí mismo una mejora en la talla.
“Según la proyección estadística, completar esa porción y aumentar así el aporte de calcio se asociaría con una reducción relativa estimada del 9,2% en la prevalencia de baja talla. Sin embargo, es importante remarcar que se trata de un escenario hipotético”, explicó el Dr. Omar Tabacco, expresidente de la Sociedad Argentina de Pediatría
Desde PROFENI destacan que el crecimiento saludable requiere una alimentación variada y equilibrada. Ningún alimento aislado asegura por sí solo un desarrollo adecuado, pero determinados hábitos alimentarios pueden contribuir a cubrir nutrientes relevantes durante etapas clave de la infancia.
Este contenido patrocinado fue elaborado con inteligencia artificial generativa y contó con la supervisión, edición y validación de un periodista de El Cronista.



