

Después de casi nueve años sin circulación ferroviaria internacional, un histórico paso entre Argentina y Brasil comenzó a mostrar avances concretos hacia su recuperación. Las obras ya son visibles en uno de los pasos más importantes de la Línea Urquiza, un proyecto que apunta a devolver la actividad a un corredor clave para el intercambio comercial de la región.
Los trabajos se concentran en el cruce que une Paso de los Libres, en Corrientes, con la ciudad brasileña de Uruguaiana. La iniciativa cuenta con financiamiento del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM) y forma parte de un plan de modernización de la infraestructura ferroviaria destinado a fortalecer la integración entre los países del bloque.
Cómo avanzan las obras para recuperar el paso ferroviario internacional
Las primeras tareas se desarrollan sobre el acceso argentino al puente internacional. Allí se ejecutan trabajos de reacondicionamiento de la infraestructura, limpieza integral de las vías y retiro de obstáculos que impedían el paso de las formaciones. En paralelo, se espera que Brasil avance con intervenciones similares para completar la rehabilitación del corredor.

La recuperación integra un programa más amplio firmado en 2023 y ejecutado por Trenes Argentinos Cargas. El proyecto contempla la renovación de 210 kilómetros de vías, la puesta en valor de dos puentes ferroviarios y mejoras en distintos tramos de la Línea Urquiza ubicados en Corrientes, Entre Ríos y Misiones, con el objetivo de reforzar la conexión ferroviaria con Brasil, Uruguay y Paraguay.
Por qué este corredor es estratégico para Argentina y Brasil
El enlace internacional atraviesa el histórico Puente Internacional Agustín P. Justo - Getúlio Vargas, una estructura ferroviaria y vial inaugurada en 1947 que cruza el río Uruguay y constituye uno de los principales accesos ferroviarios entre ambos países. La intención es que vuelva a ser utilizado por trenes de carga una vez finalizadas las obras en ambos lados de la frontera.
La reactivación permitiría reducir costos logísticos, disminuir la dependencia del transporte por camión y mejorar la competitividad de las economías regionales. Además, facilitaría el traslado de productos agrícolas, cemento, pasta de celulosa y otras mercaderías destinadas al comercio bilateral. Aunque todavía no existe una fecha oficial para el regreso del servicio, la reapertura significará el retorno del tráfico ferroviario internacional por este paso después de que el último tren de cargas cruzara el puente en mayo de 2017.





