

Las señales de tránsito cumplen un papel fundamental para ordenar la circulación y reducir el riesgo de accidentes, especialmente en rutas y autopistas donde conviven vehículos de distinto porte y velocidad.
Entre ellas hay una que suele generar dudas entre los conductores: la que muestra una flecha negra y otra roja, ambas en sentidos opuestos.

Aunque muchos la pasan por alto, conocer su significado es clave para circular de manera segura y respetar las normas de tránsito.
¿Qué significa la señal de tránsito de dos flechas?
La señal que muestra una flecha negra y otra roja y en sentidos opuestos indica “Preferencia de avance”. Forma parte del Sistema de Señalización Vial Uniforme establecido por la Ley Nacional de Tránsito N.º 24.449 y señala que el vehículo que viaja en sentido opuesto tiene prioridad de paso.
El objetivo de esta señal es mejorar la seguridad vial y favorecer una circulación más ordenada, de modo tal que, al establecerse la prioridad de paso, se evita que los vehículos se crucen de carril o se produzcan maniobras bruscas.

Además de agilizar la circulación mejora la visibilidad para el resto de los conductores y disminuye el riesgo de siniestros provocados por diferencias de velocidad entre los vehículos.
¿Qué indican las señales reglamentarias de tránsito y por qué son obligatorias?
Las señales reglamentarias de tránsito tienen la función de informar a los conductores sobre normas de cumplimiento obligatorio.
Las mismas, indican prohibiciones, restricciones o prioridades de circulación, por lo que ignorarlas constituye una infracción a las normas viales.

Se identifican fácilmente por su diseño, ya que suelen presentar fondo blanco, símbolos negros y detalles en rojo, como anillos o líneas diagonales que resaltan la prohibición o limitación correspondiente.
Dentro de este grupo existen tres grandes categorías:
Señales de prohibición:
Informan acciones que no están permitidas, como girar, estacionar o adelantar.

Señales de restricción:
Establecen límites relacionados con la velocidad máxima, el peso o tamaño de los vehículos, el uso de determinados carriles o las zonas habilitadas para estacionar.

Señales de prioridad:
Determinan quién tiene preferencia de paso en cruces, intersecciones o determinados tramos de la vía, reforzando el orden de circulación para evitar accidentes.



