

Apretar la palta en el supermercado es uno de los errores más comunes y más costosos. Cada vez que alguien aprieta la fruta para comprobar si está madura, deja una marca que acelera el deterioro interno y arruina lo que todavía podría estar perfecto. Sin embargo, hay una forma mucho más efectiva de saberlo sin tocar la pulpa.
El truco no requiere experiencia ni conocimientos especiales. Solo hay que prestarle atención a una parte de la palta que casi nadie mira.
El método del cabito que usan los expertos
La clave está en el cabito, esa pequeña protuberancia en la parte superior de la fruta. Para saber si la palta está en su punto exacto de madurez, hay que seguir estos pasos:
- Tomá la palta con suavidad, sin apretar.
- Buscá el cabito en la punta superior.
- Intentá desprendelo con un movimiento suave. Si sale solo o con mínima presión, es el momento indicado.
- Mirá el color debajo del cabito: si aparece verde claro, la palta está perfecta para consumir. Si es amarillo, todavía le faltan uno o dos días. Si es marrón oscuro, ya pasó su punto óptimo.
Este método permite evaluar el estado interno de la fruta sin dañar la pulpa ni generar las manchas negras que produce el apretón.

Por qué apretar la palta la arruina
Cuando se presiona la pulpa desde afuera, se rompen las células internas de la fruta. Ese daño no es visible de inmediato, pero en pocas horas genera manchas marrones que afectan tanto el sabor como la textura.
En este sentido, el apretón no solo daña la palta que vas a comprar: también deteriora las que quedan en la góndola para los demás compradores.
La palta madura tiene una pulpa cremosa que se daña con facilidad ante la presión. Si bien la cáscara exterior parece resistente, no protege la pulpa de los golpes internos que genera ese movimiento.
Consejo extra: si comprás paltas todavía firmes, podés acelerar la maduración envolviéndolas en papel de diario o colocándolas en una bolsa de papel junto a una manzana o banana. El etileno que liberan estas frutas acelera el proceso de forma natural y uniforme.
Una vez que la palta está madura, lo mejor es guardarla en la heladera para frenar el proceso y consumirla dentro de los dos días siguientes.






